Categoría: Mente y vida

Mente, cerebro, salud, afectos, capacidad cognitiva, vida social, aprendizaje, estrés, longevidad y hasta la dieta misma no son elementos separados como solemos creer. Tienen conexiones, en ocasiones sutiles, a veces directas. En esta sección ponemos a su disposición una serie de notas con lo último que las ciencias médicas, la psicología y los expertos de estas áreas ofrecen sobre esta conexión fascinante.

  • Dos kiwis diarios para levantar el ánimo

    Dos kiwis diarios para levantar el ánimo

    Experimento con personas mostró que ingerir la fruta mejoró la vitalidad y el estado de ánimo en cuatro días. Son efectos de la vitamina C que contiene.

    Mundo Ingenio

    Para nosotros, el kiwi es como el tomate debió ser para los europeos del 1700, una fruta ya no tan nueva, pero con un uso no muy amplio o con pocas variedades. Pocos saben que ayuda y mejora los niveles de azúcar y lípidos en sangre. Además, contiene fibra, potasio y vitamina E. Lo más importante: ofrece niveles bastante altos de vitamina C.

    Lo anterior importa, porque la vitamina C ayuda al funcionamiento del sistema inmunológico y a la cicatrización de heridas.

    Lo que no se tenía claro, aunque algunos estudios lo insinuaban, era que los suplementos de vitamina C y las frutas ricas en vitamina C pueden ayudar a mejorar el estado de ánimo.

    Tres grupos

    Fue así como, investigadores de la University of Auckland (Nueva Zelanda) y la University of Otago (Canadá) plantearon la hipótesis de que la vitamina C podría desempeñar un papel en el estado de ánimo y la función cerebral saludable. Tenían curiosidad por saber cómo la ingesta de frutas podría afectar la salud mental durante un período de tiempo.

    Los participantes (de 18 a 35 años) autoinformaron vitalidad, estado de ánimo (perturbación total del estado de ánimo), florecimiento o vigor, calidad del sueño, cantidad de sueño y actividad física, cada dos días, usando encuestas con teléfonos inteligentes.

    Los participantes fueron divididos en tres grupos: uno recibió un suplemento diario de vitamina C, el segundo recibió dos kiwis por día y el tercero ingirió una tableta de placebo diaria. En paralelo, a los participantes se les realizaron análisis de sangre cada dos semanas.

    No se ocultó a los participantes ni a los investigadores con respecto a la intervención con kiwi. Sin embargo, los involucrados no sabían quién recibía el placebo o las tabletas de vitamina C hasta después de finalizar el estudio.

    Resultados

    Según los investigadores, “la vitamina C plasmática alcanzó la saturación después de dos semanas de suplementación con vitamina C o kiwi”. Lo interesante es que “la suplementación con kiwi mejoró la vitalidad y el estado de ánimo en cuatro días, alcanzando un máximo entre los 14 y 16 días. En tanto que mejoró el vigor a partir del día 14”.

    Por su parte, “la vitamina C mejoró marginalmente el estado de ánimo hasta el día 12”. Hubo efectos generales significativos del consumo de kiwi sobre la vitalidad y el estado de ánimo en comparación con el placebo, que fueron más fuertes que los efectos de las tabletas de vitamina C, pero se atenuaron al ajustar algunas variables. “Los análisis de sensibilidad de los participantes con un nivel inicial bajo de vitamina C revelaron una mejora del estado de ánimo (vitamina C y kiwi) y florecimiento/vigor (solo kiwi)”.

  • Alerta, la información repetida distorsiona nuestras decisiones

    Alerta, la información repetida distorsiona nuestras decisiones

    Científicos descubren que la frase “miente, miente, que algo queda” oculta una gran y, peligrosa, verdad.

    Georgie Gould, Universidad de Surrey

    Imagine que las decisiones que toma todos los días, como qué comprar, en quién confiar o a quién votar, están fuertemente influenciadas por un simple pero poderoso fallo en su razonamiento. Los economistas de la Universidad de Surrey sostienen que la gente es engañada sistemáticamente por información repetida, lo que lleva a decisiones irracionales.

    Defecto fundamental

    Los investigadores han identificado un sorprendente sesgo cognitivo que desafía las creencias arraigadas sobre la toma de decisiones racional. Su trabajo muestra que cuando las personas se encuentran con la misma información varias veces, tienden a darle un peso indebido y toman decisiones que desafían las normas lógicas. Este fenómeno no es solo una peculiaridad de la psicología humana, es un defecto fundamental que podría tener amplias implicaciones para todo, desde el marketing hasta las campañas políticas.

    El Dr. Umberto Garfagnini, coautor del estudio y profesor titular de Economía en la Universidad de Surrey, afirma: “Esta investigación pone en entredicho la idea de que las personas procesan la información de manera racional”. Al contrario, “descubrimos que la repetición de información (ya sea la misma estadística repetida o un mensaje que se repite en diferentes plataformas) hace que las personas sobreestimen su importancia, lo que las lleva a tomar decisiones que son, francamente, irracionales”.

    Experimento

    A más de 200 participantes se les presentaron tareas sencillas de toma de decisiones, en las que debían actualizar sus creencias basándose en información numérica. Sin que ellos lo supieran, parte de la información se repetía intencionadamente.

    El equipo de investigación diseñó experimentos en los que exponía a los participantes a información numérica repetida. Al comparar cómo las personas actualizaban sus creencias con y sin información repetida, los investigadores pudieron identificar los efectos específicos de la repetición.

    Los resultados encontraron que los participantes trataban consistentemente la información repetida como si fuera nueva, sesgando sus decisiones en formas que no deberían haber ocurrido si estuvieran siguiendo reglas de pensamiento tradicionales y lógicas.

    El Dr. David Walker-Jones, coautor del estudio y profesor de economía en la Universidad de Surrey, afirmó: “En un mundo en el que la saturación de los medios es la norma y los mismos titulares se repiten en todas las plataformas, este sesgo cognitivo podría aprovecharse para influir en la opinión pública o en el comportamiento del consumidor”. Entonces, “nuestros hallazgos sugieren que estrategias como la repetición de mensajes clave en la publicidad o en las campañas políticas podrían ser más efectivas y manipuladoras de lo que se creía anteriormente”.

  • 12 medidas prácticas para mantener su cerebro joven

    12 medidas prácticas para mantener su cerebro joven

    Accesibles y hasta entretenidas, con las que puede defender o hasta mejorar sus capacidades cognitivas.

    Tina Donvito, The Healthy

    Una nueva y rica área de la ciencia está analizando qué hábitos saludables mantienen mejor la mente y la memoria a partir de los 40 años. Kenneth S. Kosik, codirector del Instituto de Investigación en Neurociencia de la Universidad de California, Santa Bárbara, en los Estados Unidos, ha estudiado qué hábitos estimulan más poderosamente nuestra función cognitiva. En esta nota comparte algunos de los resultados de las investigaciones más actualizadas hechas en laboratorios innovadores, además de los mejores consejos para estimular el cerebro de su libro Outsmarting Alzheimer’s (“Engañando al Alzhéimer”).

    1.Juegue juegos con el lóbulo frontal

    Ya sea que esté deliberando sobre un movimiento de ajedrez o fanfarroneando con las cartas, también le está dando un entrenamiento al lóbulo frontal, el área del cerebro que maneja la función ejecutiva. “El lóbulo frontal es especialmente vulnerable a la degeneración y a los efectos del envejecimiento”, afirma el Dr. Kosik. Un estudio publicado en 2015 en Brain Imaging Behavior encontró que los adultos de mediana edad que habitualmente trabajaban en rompecabezas y jugaban juegos de mesa tenían un mayor volumen cerebral en el área responsable de las funciones cognitivas, incluida la memoria, que aquellos que no jugaban.

    2. Manténgase joven con saa, taa, naa y maa

    Dharma Singh Khalsa, presidente y director médico de la Fundación para la Investigación y Prevención del Alzheimer y autor de Brain Longevity, ha pasado muchos años estudiando la tradición meditativa llamada Kirtan Kriya y ha descubierto que sesiones diarias de 12 minutos de esta práctica pueden mejorar el flujo sanguíneo al cerebro y posiblemente, incluso, aumentar los niveles de telomerasa, una enzima que retarda el envejecimiento celular. La práctica es simple: mientras respira profundamente, cante las palabras sánscritas saa, taa, naa, maa (que significan “mi yo divino”) mientras mueve el pulgar para tocar los dedos índice, medio, anular y meñique con cada nuevo sonido. Como cualquier meditación, puede ayudar a aliviar la ansiedad y la fatiga.

    3. Proteja su mente a través del corazón

    Los científicos encuestaron a voluntarios sobre siete factores familiares de salud cardíaca y evaluaron su rendimiento cognitivo en dos momentos durante ocho años. Los resultados, publicados en 2017 en la revista Stroke, encontraron que cuantos más hábitos saludables para el corazón tenían las personas, menor deterioro cognitivo mostraban. Un sistema cardiovascular más fuerte significa una tubería más fuerte para llevar nutrientes al cerebro, dice Hannah Gardener, epidemióloga y científica asistente en el Departamento de Neurología de la Universidad de Miami. Los siete ideales de salud cardíaca por los que luchar: no fumar; mantener un IMC (índice de masa corporal) saludable; mantenerse físicamente activo (tratar de hacer al menos 150 minutos por semana); tener un colesterol total saludable (menos de 200 mg/dL), una presión arterial (menos de 120/80 mmHg) y azúcar en sangre (menos de 100 mg/dL); y seguir un plan de alimentación rico en frutas, verduras y cereales integrales, y bajo en sodio y dulces.

    4. Mejore la calidad de su materia blanca

    A medida que el cerebro envejece, la materia blanca a menudo desarrolla pequeñas lesiones debido a la interrupción del flujo sanguíneo, lo que provoca un deterioro de la función cognitiva y la movilidad. Un estudio publicado en 2019 en el Journal of Applied Physiology sugiere que el entrenamiento de fuerza puede ayudar a disminuir el deterioro cognitivo. Cuando los participantes del estudio levantaron pesas, se volvieron más fuertes, por supuesto, pero también cambiaron el entorno celular dentro de sus cerebros, mejorando su capacidad de pensar. Movimientos clave que puedes probar en casa (usando latas de arvejas o salsa de ananá como peso): flexiones de bíceps, extensiones de tríceps, elevaciones de pantorrillas, mini sentadillas, mini estocadas y caminatas con estocadas. Apunte a 45 minutos por sesión.

    5. Tome medidas directamente contra el alzhéimer

    El ejercicio beneficia al cerebro al mejorar la salud vascular, pero un estudio publicado en 2014 en Inflammation and Cell Signaling sugiere que también combate la neuroinflamación crónica que se observa en el alzhéimer, la depresión y otras enfermedades cerebrales. En tales condiciones neurológicas, la inflamación que normalmente elimina el daño tisular no se apaga y comienza a interferir con la comunicación entre las neuronas. El ejercicio tiene efectos antiinflamatorios comprobados contra enfermedades como la diabetes y la artritis reumatoide, por lo que podría ser la razón por la que el ejercicio también protege la salud del cerebro, dice Jonathan Little, profesor asociado de la Facultad de Ciencias de la Salud y el Ejercicio de la Universidad Británica en Columbia. “Cualquier tipo de ejercicio de intensidad moderada, como caminar, andar en bicicleta y nadar, puede tener efectos antiinflamatorios”, dice el Dr. Little. Apunte a unos 30 minutos al día.

    6. Haga que su sangre bombee

    Aunque cualquier ejercicio es bueno, los ejercicios aeróbicos pueden ser los mejores para la salud del cerebro. Un estudio publicado en 2018 en el Journal of the American Geriatrics Society encontró que en los adultos mayores con riesgo de padecer Alzheimer o que ya lo padecen, el ejercicio aeróbico puede ser más eficaz que otros tipos de ejercicio para preservar la capacidad de pensar y tomar decisiones. “Las investigaciones muestran que el ejercicio aeróbico aumenta el flujo sanguíneo en el hipocampo, la región de la memoria del cerebro”, dice la neurocientífica Sandra Bond Chapman, fundadora y directora en jefe del Centro para la Salud del Cerebro de la Universidad de Texas en Dallas. “Esta es también la zona más afectada por el mal de Alzheimer, por lo que se está fortaleciendo una parte vulnerable del cerebro”.

    7. Sí, tenga pensamientos profundos

    Hacer todo lo que pueda ahora para ayudar a fortalecer sus conexiones neuronales le ayudará a proteger su cerebro a medida que envejece. Aproveche cualquier oportunidad en su rutina diaria para el pensamiento y el análisis críticos. “El hábito mental más fuerte es buscar un nivel de pensamiento más profundo”, dice el Dr. Chapman. “Esto puede suceder en su vida cotidiana, por ejemplo, abstrayendo temas de programas que vea o de libros que lea. El pensamiento a un nivel más profundo es como hacer flexiones y abdominales para el cerebro”. Unirse a un club de lectura o incluso hablar sobre su episodio favorito de un programa de televisión con la pareja es un excelente lugar para comenzar. Por eso es que la lectura es tan importante para el cerebro.

    8. Mantenga la mente trabajando

    Otra forma de mantener fuertes esas neuronas es fomentar la neuroplasticidad, que es la capacidad del cerebro para reconectarse y formar nuevas conexiones. La investigación, incluido un estudio publicado en 2015 en Neuroscience, muestra que la estimulación cognitiva en realidad ayuda a mejorar la plasticidad cerebral. Cualquier tarea nueva que pruebe puede ayudarlo a mantener su cerebro activo, motivado e inspirado.

    9. Haga que los circuitos cerebrales canten

    Escuchar o tocar música puede activar la corteza motora (tocar una tecla de piano o una cuerda de guitarra), la corteza auditiva (escuchar las notas que toca) y el centro emocional o sistema límbico (sentirse conmovido por un pasaje hermoso). “Estas actividades estimulan los circuitos y las redes, lo que ayuda a mantener el cerebro sano”, dice el Dr. Kosik. También dibuje, pinte o esculpa. Tendrá que hacer cálculos espaciales y centrar la atención en los detalles, dice el Dr. Kosik.

    10. Qué su noche sea Zzz y disfrute de siestas (cortas)

     “Durante el sueño, el cerebro literalmente limpia parte de la toxicidad acumulada por el estrés o la agitación”, dice el Dr. Chapman. “Sin dormir bien, vemos un aumento de la ansiedad y el estrés. El sueño es reparador y le ayuda a tener más energía mental y ser más productivo. Incluso una siesta rápida ayuda”. Simplemente mantenga la siesta durante el día durante aproximadamente una hora, ya que más de una hora y media puede ser perjudicial para su cabeza, según un estudio publicado en 2016 en el Journal of the American Geriatrics Society.

    11. No al multitasking

    Tratar de concentrarse en varias cosas a la vez ejerce presión sobre el cerebro y afecta negativamente a la memoria, especialmente a medida que envejecemos, según una investigación, incluido un estudio publicado en 2014 en PLOS One. “La multitarea (multitasking) es tan tóxica para el cerebro como fumar cigarrillos lo es para los pulmones, pero los efectos se hacen evidentes mucho más rápidamente”, dice el Dr. Chapman. “La multitarea, que en realidad es el cerebro cambiando constantemente entre tareas (actividades), disminuye la función de la memoria y reduce el tamaño del hipocampo. Fatiga el sistema y degrada el sistema inmunológico”.

    12. Proteja su audición

    Una de cada tres personas entre 65 y 74 años tiene pérdida auditiva; casi la mitad de las personas de 75 años o más también. Esto puede tener un impacto negativo en el cerebro: un estudio publicado en 2019 en Auris, Nasus, Larynx sugiere un vínculo entre la pérdida auditiva y el deterioro cognitivo. Los médicos no saben exactamente por qué, pero podría tener algo que ver con que la audición mantenga el cerebro activo. El aislamiento social (un factor de riesgo de alzhéimer) causado por la pérdida de audición también podría ser un factor. Pero la buena noticia es que quienes reciben tratamiento para la pérdida auditiva, por ejemplo, con audífonos, pueden mejorar sus capacidades cognitivas.

  • ¿Buscando el amor? Intente encontrar a alguien con los mismos objetivos

    ¿Buscando el amor? Intente encontrar a alguien con los mismos objetivos

    Estudio revela que las personas que tienen una vocación y persiguen sus pasiones son consideradas más atractivas.

    Gentileza de la Washington University in St. Louis

    El mundo de las citas en línea puede ser abrumador debido a la vertiginosa variedad de opciones para atraer pareja. Sin embargo, una nueva investigación de la Universidad de Washington en St. Louis (Estados Unidos) muestra que quienes buscan el amor pueden tener más éxito si también buscan a alguien con un sentido de propósito u objetivo en la vida.

    La investigadora Isabella D’Ottone, en el laboratorio de Patrick Hill, profesora asociada de psicología y ciencias del cerebro en la facultad de Artes y Ciencias, publicó un estudio sobre cómo ese sentido de propósito puede afectar la forma en que otros pueden calificar los perfiles de las aplicaciones de citas.

    ¿Cómo? Aquellos cuyos perfiles muestran un sentido de propósito fueron calificados más alto en varias escalas de atractivo, en comparación con los perfiles que no indicaron ningún sentido de propósito.

    “En general, encontramos que las personas con un propósito más elevado eran consideradas románticamente más atractivas”, dice Isabella D’Ottone, coautora del estudio con Hill y Gabrielle Pfund que se publicó en el International Journal of Applied Positive Psychology.

    D’Ottone, quien completó la investigación como estudiante en el laboratorio de Hill, realizó el estudio para aprovechar la investigación anterior de Pfund sobre cómo el sentido de propósito también se alinea con el mantenimiento de mejores relaciones a largo plazo.

    El experimento

    Para este estudio, se centraron en cuatro categorías de “sentido de propósito” y crearon cuatro perfiles de citas para que coincidieran con cada categoría, junto con cinco perfiles de control que no indicaban ningún sentido de propósito. Los investigadores realizaron un estudio con 119 participantes, cada uno de los cuales leyó y clasificó los nueve perfiles falsos según diversas medidas de atractivo.

    Las cuatro categorías de “propósito” fueron: a) orientación prosocial, b) orientación relacional, c) orientación financiera y c) orientación creativa. Prosocial significa alguien cuyos objetivos están relacionados con ayudar a los demás; la orientación de las relaciones significa que los objetivos se centran en la familia y en encontrar una pareja romántica; la orientación financiera son objetivos relacionados con la seguridad financiera; y la orientación creativa son objetivos centrados en la creatividad y la originalidad.

    Además de calificar los perfiles impulsados por un propósito más alto que aquellos que carecen de propósito, los participantes también calificaron más alto los perfiles si compartían la misma orientación de propósito. Por ejemplo, las personas con un propósito creativo se sentirán atraídas por otras con un enfoque creativo, etc. Una advertencia sobre el atractivo del sentido de propósito: los perfiles enfocados financieramente no obtuvieron calificaciones tan altas en comparación con las otras categorías de propósito, excepto cuando los clasificaron los participantes del estudio que también se encontraron motivados financieramente.

    En otras palabras, centrarse en el éxito financiero podría desanimar a las personas, a menos que ellas también encuentren un objetivo de vida en sus metas financieras.

    Billetera no mata galán

    “En general, al observar todos los perfiles de propósito, las personas no se sintieron tan atraídas por la persona con orientación financiera”, dijo D’Ottone, investigador asociado de la Universidad de Miami.

    Hill señaló que este estudio era un proyecto “fenomenal” para un estudiante universitario y se basa en el trabajo del laboratorio sobre por qué el sentido de propósito está conectado con mejores relaciones.

    No se trata sólo de atracción física, dijo Hill, sino también de reconocer a alguien que tiene dirección en la vida. “Cuando se trata de atracción, saber que alguien tiene una dirección es importante”, dijo.

    El trabajo de D’Ottone habla de cómo las personas están captando el sentido de propósito y lo tienen en cuenta en cómo se sienten atraídas por los demás, sean conscientes de ello o no, añadió.

    “En realidad buscamos personas con un propósito”, dice.

    Esta investigación también podría ser útil en el diseño de aplicaciones de citas, afirma Hill. La lista actual de aplicaciones de citas incluye indicaciones y “rompehielos” para iniciar conversaciones, pero los sitios podrían incluir un componente orientado a un propósito en esas indicaciones.

    D’Ottone señaló que no se trata de fingir una pasión por algo, sino de encontrar el amor donde no lo esperas. Perseguir a alguien especial puede terminar en un desajuste, “pero persiguiendo tus pasiones, puedes encontrar a esa persona en el camino”, dijo.

  • ¿Por qué “vemos las estrellas” cuando nos golpeamos la cabeza?

    ¿Por qué “vemos las estrellas” cuando nos golpeamos la cabeza?

    Aprenda de dónde vienen esos puntos luminosos, destellos o relámpagos.

    Selecciones

    ¿Quiere ver estrellas? Si mirar al cielo no le parece muy emocionante, puede intentar golpearse el cráneo. No, mejor no: es un chiste. Pero ¿por qué en ocasiones, si no pegamos en la cabeza las vemos?

    La mayoría de los neuroftalmólogos consultados acerca de si vemos estrellas debido al daño en los ojos o a una lesión cerebral coinciden en que casi siempre “son los ojos”, aunque existe cierta controversia sobre el tema.

    Según Lenworth Johnson, neuroftalmólogo del Instituto Mason de los Ojos, de la Universidad de Missouri, Columbia, cuando nos golpeamos la cabeza se agita el humor vítreo, la gelatina transparente e incolora que llena el globo ocular. Entonces, el humor vítreo, que está adherido a la retina, hace que ésta se sacuda. La retina es el elemento sensible del ojo, que envía al cerebro información sobre luminosidad, color y brillo. Esa sacudida envía al cerebro la señal de estrellitas. “Es el equivalente a pellizcarse la piel y que se informe dolor u otra sensación porque los nervios craneales son sensibles al tacto”, explica Johnson.

    Fotopsia y contusión

    La agitación de la retina no se traduce en dolor; aunque, como explica Scott Forman, profesor asociado de Oftalmología, Neurología y Neurocirugía de la Facultad de Medicina de Nueva York, ver las estrellas después de una lesión en la cabeza quizá tenga relación con lo que en la profesión se conoce como fotopsia o “destellos de Moore”.

    Sucede que una repentina aceleración o desaceleración del globo ocular (que es concomitante con un golpe en la cabeza) produce una fuerza gravitatoria que se ejerce sobre el humor vítreo. Cuando el humor vítreo tironea de la retina, esta se arruga levemente. Esa deformación mecánica de la retina desencadena un cambio en la carga eléctrica o en la actividad eléctrica de las capas fotorreceptoras (las capas de la retina que contienen los elementos que captan la luz del ambiente).

    La deformación mecánica citada tiene el mismo efecto que cuando la luz incide sobre la retina. Esto significa que envía al nervio óptico y, luego, al cerebro visual una señal que interpretamos como puntos luminosos, destellos o relámpagos.

    Los atletas, las personas que tuvieron un accidente y las víctimas de delitos que sufren una contusión (el cerebro blando golpea contra la superficie rígida del cráneo) también suelen ver estrellas. Un estudio indica que casi el 30 % de los atletas que sufrieron lesiones en la cabeza por impacto directo vieron estrellas o colores inusuales. Los epilépticos a veces ven estrellas durante un ataque y otras veces después de tenerlo. Entonces, se pueden ver las estrellas si se afecta directamente el cerebro, dejando a un lado al “intermediario” (la retina); pero lo más probable es que, a diferencia de lo que ocurre con los conejitos de los dibujos animados, cualquier golpe en la cabeza lo bastante fuerte para hacernos ver las estrellas sea también suficiente para mandarnos a la sala de emergencias.

  • Lograr la felicidad se vincula a la búsqueda de sentido

    Lograr la felicidad se vincula a la búsqueda de sentido

    Cualquiera puede experimentar la felicidad, pero su naturaleza y calidad varían significativamente entre individuos con diferentes niveles de madurez.

    Gentileza National Research University Higher School of Economics

    El deseo de felicidad es universal, pero cada persona tiene su propia receta para alcanzarla. Mientras que una deliciosa barra de chocolate puede ser suficiente para alegrar a una persona, otra puede encontrar la verdadera satisfacción solo en la conquista del Monte Everest. Algunas personas viven según los principios del hedonismo, buscan placeres simples y luchan por la comodidad y la tranquilidad. Por el contrario, otros encuentran satisfacción al superar los desafíos, fomentar el crecimiento personal y nutrir a los demás. Esta última mentalidad a menudo se asocia con una personalidad más madura, pero ¿realmente el crecimiento interior nos trae más felicidad?

    Niveles avanzados

    Un estudio realizado en el Laboratorio Internacional HSE de Psicología Positiva de la Personalidad y la Motivación indica que solo existe una correlación débil entre el nivel de bienestar de un individuo y su madurez psicológica. Si bien cualquiera puede experimentar la felicidad, su naturaleza y calidad pueden variar significativamente entre individuos con diferentes niveles de madurez. Parece que el principal determinante del bienestar en los niveles avanzados de desarrollo personal es la búsqueda del sentido de la vida.

    “El bienestar emocional funciona como un termómetro: podemos medir la temperatura de una persona para evaluar su estado general, ¿su vida va bien?, pero la temperatura por sí sola es insuficiente para hacer un diagnóstico, ¿qué tipo de vida es?”, pregunta Evgeny Osin, jefe del estudio, Profesor Asociado de la Escuela de Psicología HSE.

    Desarrollo del ego

    Los autores del estudio, Evgeny Osin, Elena Voevodina y Vasily Kostenko, realizaron una encuesta en línea a más de 360 personas mayores de 18 años para evaluar sus niveles de desarrollo personal según la teoría del desarrollo del ego de Jane Loevinger. En el centro del enfoque de Loevinger se encuentra la noción de ‘ego’, que describe el nivel de madurez de un individuo, que se manifiesta en las propias estrategias para dar sentido a las experiencias de la vida, establecer relaciones, ejercer la autorregulación y las propias preocupaciones conscientes.

    El desarrollo del ego implica una adquisición progresiva de una mayor autonomía y una mayor flexibilidad en el comportamiento de uno. Los niveles más tempranos y básicos de la formación del ego incluyen las etapas Impulsiva y Autoprotectora, cuando los individuos están mayormente preocupados por sus propios deseos y emociones. En los niveles más avanzados, que incluyen las etapas Consciente, Individualista y Autónoma, las personas se vuelven conscientes de su autonomía y diferencia de los demás, aprenden a lidiar con sus sentimientos y a tomar decisiones difíciles teniendo en cuenta diversas perspectivas.

    Se utilizó una prueba proyectiva de completar oraciones para determinar los niveles de desarrollo del ego de los participantes del estudio. Se pidió a los encuestados que completaran oraciones abiertas, como ‘Estar con otras personas…’ o ‘La educación es…’, que luego fueron interpretadas por los expertos centrándose en la relación de cada encuestado con el mundo, otras personas y ellos mismos.

    “Por ejemplo, oraciones completas como ‘Estar con otras personas es genial’, ‘… es algo que disfruto’ o ‘… es horrible’ indican una etapa temprana del desarrollo del ego. Por el contrario, oraciones como ‘Estar con otras personas pueden ser aburridas, pero a menudo útiles’ o ‘… significa observar su personalidad y aprender de ellas’ sugieren una etapa más avanzada del desarrollo del ego y una mayor complejidad de autopercepción”, dice Osin.

    Esta evaluación cuantitativa de la etapa de desarrollo del ego se comparó luego con el bienestar psicológico de los participantes y la importancia de los diferentes motivos conductuales. Se preguntó a los participantes con qué frecuencia experimentaban felicidad y satisfacción con la vida, qué tipo de relaciones tenían con las personas que los rodeaban, si sentían que su vida tenía sentido, si buscaban activamente llenarla de sentido y si tenían más probabilidades de perseguir el placer o luchar por el crecimiento personal, conquistar obstáculos o aceptar nuevos desafíos.

    Los investigadores descubrieron que las personas con niveles más altos de desarrollo del ego no abandonan los motivos hedónicos, como la búsqueda del placer y la comodidad. Sin embargo, el cultivo de la conciencia y la búsqueda de significado adquieren mayor importancia en sus patrones de comportamiento. Para ellos, el significado de la vida sirve como una meta a perseguir, una experiencia a abrazar y una fuerza guía para el desarrollo personal. Su búsqueda de significado es un proceso continuo, donde la cuestión del significado se transforma de una investigación filosófica abstracta en una herramienta para la autorregulación y un marco que guía la toma de decisiones en diversas situaciones de la vida.

    Algunas evolucionan, otras…

    “Curiosamente, en los adultos, el nivel de desarrollo del ego ya no depende de la edad. Mientras que algunas personas progresan a niveles más altos de madurez psicológica a medida que envejecen, otras permanecen en las etapas impulsivas o autoprotectoras sin avanzar más. El estudio demuestra que el significado de la vida no es una noción abstracta, sino un desafío de la vida real que las personas encuentran a medida que alcanzan un mayor nivel de madurez personal. Es muy probable que todos, en algún momento de su vida, enfrenten este desafío”, dice Osín.

    Los investigadores enfatizan que uno de los dominios prácticos donde se aplica el conocimiento sobre la madurez personal y los motivos principales del comportamiento es en el ámbito de los negocios. Por ejemplo, para elegir un director ejecutivo para una gran corporación, es fundamental identificar a una persona madura capaz de conceptualizar y defender un objetivo compartido, al mismo tiempo que muestra suficiente flexibilidad para considerar los intereses de las personas con diversas perspectivas y valores.

    Esta persona necesita ser capaz de buscar compromisos racionales y creativos, mientras se abstiene de actuar únicamente sobre sus propias ideas o emociones y de imponer su visión estrecha de los problemas a los demás.

  • Cómo luchar contra la adicción a Tik Tok

    Cómo luchar contra la adicción a Tik Tok

    Los videos cortos están diseñados para crear dependencia, con los peligros que eso conlleva. Por suerte, el control de la atención se puede mejorar con la práctica.

    Frontiers

    En las redes sociales, los vídeos cortos, como los de TikTok, están por todas partes. La exposición repetida a este contenido breve, denso en información y gratificante estimula el cerebro, haciéndonos sentir que la experiencia es placentera o satisfactoria. Pero, si se consume en exceso, se puede desarrollar una adicción a ellos, un patrón desadaptativo que dificulta la regulación del consumo de este tipo de vídeos.

    Con la proliferación de vídeos cortos en línea, tal adicción es una preocupación creciente, ya que afecta la eficiencia en la vida diaria y repercute negativamente en la salud física y mental. Por ello, comprender este tipo de adicción, relativamente nueva, es fundamental: se sabe poco sobre los mecanismos psicológicos que aumentan la vulnerabilidad.

    Ansiedad

    Ahora, una nueva investigación realizada en China ha examinado cómo la ansiedad por apego —un patrón de relación caracterizado por el miedo al abandono que a menudo se forma en la primera infancia— contribuye a gastar tiempo excesivo mirando estos videos.

    La adicción posee, además, un ángulo inesperado: “Demostramos que niveles más altos de ansiedad por apego se asocian con un mayor riesgo de violencia sexual”, afirma el primer autor, Haodong Su, profesor de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Anhui. Sucede que “un menor control atencional, es decir, un control deficiente sobre lo que elegimos ignorar o en lo que nos centramos, así como dificultades para procesar las emociones propias o ajenas, pueden explicar en parte esta relación”.

    Caminos hacia la adicción

    Para su estudio, los investigadores reclutaron a 342 estudiantes de entre 18 y 22 años y utilizaron diferentes escalas para medir sus niveles de adicción a los videos cortos (AVC), ansiedad por apego, control atencional (comúnmente conocido como concentración) y alexitimia, un rasgo de carácter caracterizado por la dificultad para identificar y describir emociones. Investigaciones previas sugieren que la alexitimia es relativamente común entre los jóvenes, especialmente durante etapas clave del desarrollo o cuando se enfrentan a situaciones de estrés.

    Los resultados mostraron que niveles más altos de ansiedad por apego aumentaban la probabilidad de desarrollar agresión sexual afectiva. Esta susceptibilidad puede estar influenciada tanto por el control atencional como por la alexitimia, mecanismos que influyen en el procesamiento emocional.

    Investigaciones previas han demostrado que niveles más altos de ansiedad por apego conllevan una disminución del control atencional y que las personas con mayores niveles de ansiedad por apego tienden a presentar rasgos alexitímicos más severos. Cuando estos mecanismos no logran regular completamente las emociones, las personas pueden recurrir a reguladores externos, como videos cortos, para afrontar los efectos negativos.

    “Las personas con síntomas de alexitimia más graves mostraron niveles significativamente más altos de adicción, lo que indica que tener dificultades para identificar y expresar emociones puede aumentar la dependencia de los vídeos cortos como una forma de escape emocional”, explica Su.

    Un control atencional deficiente, que a su vez suele intensificar y aumentar los niveles de alexitimia, también medió la relación entre la ansiedad por apego y la adicción a este tipo de videos.

    Protegidos por la atención

    Si bien un control deficiente de la atención puede hacer que los adolescentes sean más propensos a volverse adictos a los videos cortos, entrenar la concentración también puede lograr el efecto contrario y desempeñar un papel protector en el desarrollo de esta adicción.

    “Los jóvenes que tienen mayor capacidad para regular y mantener su atención son menos propensos a desarrollar patrones adictivos de uso de vídeos cortos, incluso cuando experimentan dificultades emocionales como la ansiedad por apego”, señala Su.

    Pequeñas medidas, como establecer límites de tiempo para el consumo de vídeos, programar periodos específicos sin teléfono o establecer rutinas que fomenten la reflexión sobre las emociones, pueden ser puntos de partida útiles para los adultos jóvenes que tienen problemas de concentración o alexitimia.

    “El control de la atención no es una habilidad fija y se puede mejorar con la práctica”, dijo Su. “Estrategias como el entrenamiento en atención plena, la reducción de la multitarea y la programación deliberada de períodos de actividad concentrada pueden ayudar a fortalecer la regulación de la atención y reducir el riesgo de adicción”.

    La muestra también presentó un desequilibrio de género, con aproximadamente el 72 % de los participantes siendo hombres. Dado que la ansiedad por apego y el control atencional difieren según el género, futuras investigaciones con muestras más equilibradas serán importantes para determinar si estos patrones se mantienen en ambos sexos. Asimismo, son necesarios estudios que abarquen períodos de tiempo más prolongados para confirmar las relaciones aquí identificadas.

    “Nuestros hallazgos demuestran que fortalecer el control atencional y la conciencia emocional, en lugar de depender únicamente de restringir el uso de la tecnología, puede ser eficaz para prevenir la adicción a los videos cortos”, concluye Su. “La adicción a los videos cortos no se trata solo del tiempo frente a la pantalla, sino también de la regulación emocional y cognitiva”.

  • Jueces, científicos y artistas… a la vez

    Jueces, científicos y artistas… a la vez

    Se necesitan tres formas de pensamiento para ser verdaderamente inteligente. Y usarlas de manera equilibrada.

    Benjamin Kessler, George Mason University

    ¿Sabemos realmente qué significa ser inteligente? Es una pregunta más compleja de lo que parece. Existen diversas maneras de concebir la inteligencia, como ilustra la conocida oposición entre inteligencia teórica e inteligencia práctica. Según la mayoría, una persona verdaderamente inteligente no solo piensa bien, sino que también es capaz de traducir ese pensamiento en acciones concretas para alcanzar metas positivas y prácticas. Es la famosa “inteligencia para vivir”. Y es una muestra de que equilibrar y combinar diferentes tipos de inteligencia puede ser incluso más importante que la cantidad de conocimientos o la forma de pensar.

    Hacia eso apuntan Matthew A. Cronin, profesor de administración en el Costello College of Business de la Universidad George Mason (Estados Unidos), y su coautora Lillien M. Ellis, de la Universidad de Virginia, que descomponen la inteligencia en tres modalidades, a las que denominan Científico, Artista y Juez (o CAJ”).

    Uno para todos y todos…

    Ahora. ¿De dónde sale esto? Se trata de ilustrar la idea de tres actitudes, más que de decir que hay que tener esas tres profesiones juntas para ser considerarse inteligente.  Para Cronin, el Científico se centra en la lógica y la evidencia, en cómo conocemos las cosas. Por su parte, el Artista representa la imaginación, la capacidad de concebir posibilidades más allá de lo que se nos da. En tanto que el Juez es responsable de sopesar la moralidad, la pertinencia, etc., de una acción o decisión.

    Cronin sostiene que todos tenemos un científico, un artista y un juez en nuestra mente, pero que a menudo están desequilibrados. “La mayoría de la gente prefiere uno de los tres y deja que ese domine a los demás. Y ahí es cuando surgen los problemas”, afirma.

    Equilibrio

    Como ejemplo, la nota técnica de Cronin cita protocolos de ciberseguridad centrados en el pensamiento crítico (que priorizaban la seguridad, pero no tenían en cuenta el funcionamiento de la memoria), lo que obligaba a los usuarios a crear contraseñas imposibles de recordar. La gente las anotaba cerca de sus ordenadores, frustrando así el propósito de la seguridad. La incorporación del pensamiento científico y artístico propició la innovación, cómo, por ejemplo, contraseñas largas que se memorizan con mayor facilidad sin necesidad de anotarlas.

    Según el marco CAJ, la colaboración entre Artista y Científico genera descubrimientos sobre el mundo al relacionar información o situaciones novedosas con el conocimiento previo. A su vez, se requiere la colaboración entre Artista y Juez para formular una visión, es decir, una realización imaginada de deseos o ideales que se consideran dignos de perseguir. El Científico y el Juez pueden trabajar juntos para desarrollar habilidades, es decir, la aplicación productiva del conocimiento hacia un objetivo específico.

    “Se va rotando entre estos roles”, explica Cronin. “Podemos empezar por lo que queremos, que es el Juez, y por cómo funcionan las cosas, que es el Científico; pero probablemente eso solo sirva para maximizar lo que ya estamos haciendo. Así que tenemos que encontrar una visión que podría ser mejor, pero casi con toda seguridad no podremos lograr que funcione sin algún tipo de descubrimiento”. Y ahí puede entrar el Artista.

    No es mágico

    Partiendo del libro de Cronin de 2018 (escrito en coautoría con Jeffrey Loewenstein), “El arte de la creatividad”, el marco CAJ formaliza cómo la creatividad (el Artista) funciona junto con otras herramientas cognitivas para ayudarnos a pensar, trabajar y vivir mejor. “La gente piensa en la creatividad como una habilidad mágica. No, es una habilidad que se puede desarrollar. Si puedes pensar en un tema, puedes pensar de forma creativa sobre él”, afirma Cronin.

    Por extensión, existe esperanza para cualquiera que se esfuerce por alcanzar el equilibrio intelectual fortaleciendo su faceta de Científico, Artista o Juez, según cuál de ellas esté un poco debilitada. “El primer paso es simplemente concienciar a la gente”, dice Cronin. “O creen que el pensamiento es una masa indiferenciada, o que las tres facetas están totalmente distantes y separadas entre sí”.

    La IA versus la mente humana

    El marco CAJ también puede ser una herramienta eficaz para estructurar la toma de decisiones de forma equilibrada. “Si tengo una idea de cómo podrían ser las cosas, sé que también necesito saber cómo funcionan en la práctica… Y cuando te encuentras con un pensamiento desequilibrado, como el de un burócrata que carece de la imaginación (es decir, el Artista) para concebir que puede haber otras maneras de abordar una situación, puedes recordarle a esa persona que todo lo que ahora damos por sentado alguna vez se consideró imposible”.

    Cronin lleva más de cinco años impartiendo el marco CAJ en sus cursos de gestión, y cree que su impacto no hará más que aumentar a medida que la IA desafíe a las organizaciones a definir el valor añadido que las mentes humanas pueden aportar a un conjunto de problemas.

    “La IA puede decirte lo que quieras saber”, afirma. “Pero eso no garantiza que sea correcto; esa es la función del Científico. No te dice lo que debes hacer; esa es la función del Juez. Y solo predecirá los resultados más probables; definitivamente no es la del Artista”.

  • Más café y té, menos demencia

    Más café y té, menos demencia

    Dos a tres tazas del primero y una a dos tazas del segundo al día, pueden disminuir en un 25 % el riesgo de deterioro mental grave. Las bebidas descafeinadas no ayudan.

    Rachel Maidl, The Healthy

    Es una gran noticia para aquellas personas que no pueden empezar el día sin él, y los beneficios se extienden, incluso, a quienes tienen mayores probabilidades de padecer demencia.

    Hay una razón por la que muchos nos despertamos tomando una buena taza de café o té. Estas bebidas promueven el estado de alerta y parecen revitalizar un cerebro cansado. Si bien esto es ciertamente útil en el momento de la ingesta, un nuevo estudio publicado en febrero de 2026 en la revista médica JAMA indica que estos hábitos también podrían tener beneficios cognitivos a largo plazo.

    Más es mejor (sin exagerar)

    El estudio, realizado por investigadores vinculados a la Facultad de Medicina de Harvard y la Escuela Chan de Salud Pública de esa misma casa de estudios, analizó los hábitos de miles de profesionales sanitarios. Si bien existen numerosos trabajos científicos que destacan los beneficios del café, este destaca por su extensión. Los investigadores han monitoreado durante décadas el consumo de cafeína por parte de médicos, enfermeras y otros profesionales sanitarios, algunos de ellos hasta por 43 años.

    Durante todo ese tiempo, los investigadores recopilaron y analizaron información sobre diagnósticos de demencia y deterioro cognitivo, así como la cantidad de tazas de café y té, ya sean regulares o descafeinadas, que consumían los participantes. Los resultados son una buena noticia para quienes no beben suficiente café: el 25 % de los que más tomaban café tuvieron una probabilidad significativamente menor de recibir un diagnóstico de demencia al final del estudio, en comparación con sus compañeros que consumían menos café o té.

    Más de 100 mil

    De todas formas, los resultados mostraron que las personas que beben café y té a diario tienen menos riesgo de desarrollar demencia que quienes no toman café por la mañana. El estudio siguió a más de 131.000 participantes, de los cuales 11.033 presentaban demencia al final de la investigación. Las personas que bebían más café y té presentaron las tasas más bajas de la enfermedad: aproximadamente 141 casos por cada 100.000. Es una diferencia asombrosa entre ellos y los profesionales sanitarios que bebían menos café y té, cuya tasa fue de aproximadamente 330 casos por cada 100.000.

    En una entrevista con Harvard Gazette, el autor principal, Yu Zhang, estudiante de la Escuela de Salud Pública Chan de Harvard e investigador en prácticas en el Hospital General Brigham de Massachusetts, explicó que los beneficios del café y el té parecían extenderse incluso a personas de mayor riesgo. Añadió: “También comparamos a personas con diferentes predisposiciones genéticas a desarrollar demencia y obtuvimos los mismos resultados, lo que significa que el café o la cafeína probablemente sean igualmente beneficiosos para personas con alto y bajo riesgo genético de desarrollar demencia”.

    La investigación también diferenció entre café regular y descafeinado, mientras que muchos otros estudios agrupan estas bebidas en una sola categoría. El nivel de cafeína en la taza es evidentemente importante, ya que los participantes que solo bebieron descafeinado tuvieron la misma probabilidad de recibir un diagnóstico de demencia que los grupos que consumieron menos café o té. Solo el café y el té con cafeína parecen reducir el riesgo de demencia, y los investigadores concluyeron que un mayor consumo de café con cafeína se asoció significativamente con un menor riesgo de demencia.

    La presencia de compuestos bioactivos, como la cafeína o los polifenoles, se atribuye a los beneficios de potenciar el cerebro. Según el Instituto Nacional del Cáncer, los compuestos bioactivos ejercen acciones en el organismo que pueden promover la buena salud. Harvard explica además que son posibles factores neuroprotectores que reducen la inflamación y el daño celular, a la vez que protegen contra el deterioro cognitivo.

    Dos para arriba

    Para obtener el máximo beneficio, los investigadores sugieren beber de dos a tres tazas de café con cafeína o de una a dos tazas de té al día. Si su hábito supera esa cantidad, no se preocupe. El estudio señaló que beber más café de la cantidad sugerida no aumenta ni disminuye significativamente las tasas de demencia.

    “Si bien nuestros resultados son alentadores, es importante recordar que el tamaño del efecto es pequeño y hay muchas formas importantes de proteger la función cognitiva a medida que envejecemos”, dice Daniel Wang, investigador del equipo y científico el Departamento de Medicina de Mass General Brigham, y agrega que el estudio “sugiere que el consumo de café o té con cafeína puede ser una pieza de ese rompecabezas” necesario para evadir el deterioro cognitivo grave.

  • ¿Cuál es la mejor manera de generar buenas ideas?

    ¿Cuál es la mejor manera de generar buenas ideas?

    Conectar personas al azar, pero no tan disímiles, tiene más probabilidades de producir las mejores. Si son gente de mundos muy distintos, al interactuar, se vuelven más conservadores.

    Gentileza de la Binghamton University

    Investigadores, grupos creativos, directivos de las empresas, en especial las grandes, se enfrentan a un dilema similar: ¿cuál es la forma ideal de organizarse para generar las mejores ideas? ¿Es mejor trabajar en grupos grandes? ¿En grupos más pequeños? ¿Reunir personas que sean similares o que sean diferentes?

    Una nueva investigación de la Universidad de Binghamton, Universidad Estatal de Nueva York, Estados Unidos, se puso a trabajar sobre estas preguntas, y algunos de los resultados que encontró no son los esperados.

    Durante casi 20 años, la profesora Shelley D. Dionne (actual decana de la Escuela de Administración de Empresas de Binghamton) y el profesor Hiroki Sayama han estudiado dinámicas grupales complejas y cómo afectan el desempeño de varios grupos de personas que abordan abordan tareas creativas.

    El experimento

    Los experimentos, realizados entre 2018 y 2020, involucraron a 617 estudiantes de la Universidad de Binghamton que colaboraron de forma anónima utilizando una interfaz en línea similar a Twitter o X en una de dos tareas: desarrollar un eslogan de marketing atractivo para una nueva computadora portátil o escribir una historia de ficción. Como parte de grupos de 20 a 25 personas, iniciaron sesión diariamente durante 10 días hábiles durante unos 15 minutos cada día para enviar ideas y comentar o dar me gusta a las ideas de sus colaboradores.

    El análisis del lenguaje de los ensayos de autopresentación presentados antes de los experimentos determinó si los estudiantes compartían puntos de vista o antecedentes similares al agruparlos. Algunos participantes podían comunicarse con todo su grupo, mientras que otros solo podían comunicarse con sus “vecinos” (un grupo más pequeño) en un organigrama en forma de anillo.

    Todos ven todo, error

    Para evaluar la calidad de las ideas, el equipo de investigación reclutó a candidatos a doctorado con especialización en marketing o gestión para la tarea del eslogan, y a miembros del personal de la División de Comunicaciones y Marketing de la Universidad para la tarea de redacción de la historia.

    Los investigadores admiten que varias de las conclusiones del estudio parecen contrarias a la intuición.

    “Si conectas a todos los participantes en las redes sociales de modo que todos puedan ver las ideas de los demás en la línea de tiempo, el experimento demostró claramente que mató la diversidad de ideas”, dice Sayama, miembro del cuerpo docente de la Escuela de Ciencias de Sistemas e Ingeniería Industrial del Colegio de Ingeniería y Ciencias Aplicadas Thomas J. Watson.

    Sin embargo, comunicarse con más personas sí hizo que las personas se sintieran más felices. Quienes interactuaron con menos participantes se sintieron más aislados, pero también generaron mejores ideas.

    Sorpresa: variedad negativa

    Además, cuando juntaron a personas de diversos orígenes, las ideas se volvieron más conservadoras porque todos las examinaron desde sus áreas de especialización y orientaron al grupo hacia alternativas “más seguras”.

    “Cuando conectamos personas al azar, resultó que era lo que tenía más probabilidades de producir las mejores ideas”, dice Sayama.

    Él ve el proceso de generación de ideas como similar a la evolución, con ideas como organismos que se adaptan y prosperan en un ecosistema biodiverso o son eliminados cuando no sobreviven a la ira de los depredadores y su entorno.

    “Cuando dos personas hablan entre sí, tú eres una isla y yo soy otra isla. Hay un canal que conecta las dos islas y las ideas que intercambiamos son como pájaros, peces o insectos que se mueven de un lado a otro”, afirma.

    “Cada cerebro contiene miles de ‘organismos’ de ideas diferentes, que escapan de una isla y entran en el cerebro de otra isla. Si son del agrado del entorno, la idea comenzará a replicarse en tu cerebro. Si el entorno odia esa idea, la matarán. Si lo consideras de esa manera, todo el proceso tiene como objetivo promover la biodiversidad”.

    Ideas y evolución

    Sayama admite que sería difícil implementar experimentos similares en un entorno de oficina típico. Los investigadores utilizaron inteligencia artificial para analizar los antecedentes de los participantes y los textos introducidos. Pero los gerentes pueden reducirlo a una pregunta sencilla: ¿cuál es el objetivo? Si quieren promover una “biodiversidad” de ideas, eso requiere una estrategia diferente a la de mantener viva una preciada “especie” (idea).

    Dionne cree que la fortaleza del estudio es la intersección de diferentes disciplinas al explorar los procesos de tareas creativas dentro de las redes.

    “Relacionar la generación de ideas con los procesos evolutivos permitió al equipo de investigación utilizar un marco común al decidir cómo probar las suposiciones, pero el marco común fue simplemente un punto de partida”, dice.

    Sayama añade: “Hay muchos mensajes diferentes que cada persona que lea este artículo puede extraer de los resultados. Sin duda, este no es el final definitivo del proyecto; solo abre muchas otras direcciones que esperamos poder seguir”.

    Los experimentos para esta investigación se llevaron a cabo antes del COVID-19 y en los primeros meses de la pandemia, pero el equipo estuvo ocupado con las tareas de toma de decisiones relacionadas con la salud pública de la Universidad y el proyecto entró en pausa.