¿Qué número debería reemplazar el signo de interrogación?

Respuesta
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Los números debajo de cada cubo son el resultado de la suma de los que se muestran en cada uno de ellos.


¿Qué número debería reemplazar el signo de interrogación?

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Los números debajo de cada cubo son el resultado de la suma de los que se muestran en cada uno de ellos.

Completá la cuadrícula de 5 x 5 con los números del 1 al 5, de modo que aparezcan una sola vez en cada fila y columna,respetando los símbolos de «mayor que» y «menor que» indicados. ¡Solo existe una solución válida que se puede obtener mediante la lógica y el razonamiento claro!

Respuesta
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La experiencia de armarlos, pero a largo plazo, podría beneficiar la cognición. Más allá de ello, ayudan a bajar el estrés.
Mundo Ingenio
Prevenir el deterioro cognitivo en el envejecimiento, como el deterioro cognitivo leve y la demencia, es una de las necesidades médicas más relevantes a nivel global.
Sea por dietas inadecuadas, falta de estímulos, aislamiento social, deterioro creciente del sentido de la audición (al vivir en ciudades ruidosas o escuchar música con volúmenes altos), neuroinflamación no tratada, problemas vasculares, contaminación del aire y estrés político o económico agudo, los problemas de pérdida acelerada de capacidad cognitiva se vuelven cada vez más importantes en el mundo.
En el contexto anterior, sabemos que la participación en actividades cognitivamente, físicas y socialmente exigentes se asocia con un menor riesgo de deterioro cognitivo y demencia en estudios observacionales. Ya se han realizado cientos de ensayos de intervención controlados aleatorios para investigar la causalidad de estos hallazgos observacionales. En general, esos sí, estos estudios se centraron principalmente en programas de entrenamiento cognitivo videojuegos y ejercicio físico como el ejercicio aeróbico y el entrenamiento de resistencia.
¿Y los rompecabezas?
Sin embargo, los beneficios cognitivos de muchas otras actividades de ocio frecuentes no se han investigado hasta ahora. Un ejemplo es el rompecabezas: solo en Alemania, se estima que se vendieron una gran cantidad de rompecabezas en 2025, lo que generó un mercado de 100 millones de dólares. En tanto que el mercado de rompecabezas global se movió entre 2.000 y 2.250 millones de dólares en ese mismo 2025. Y se espera que sea de 2.800 millones en 2030.
Lamentablemente, no existen muchas investigaciones sobre el potencial de ayuda de los rompecabezas. Destaca, en lo poco hecho, un estudio alemán (de 2016) que trabajó con un total de 100 adultos cognitivamente sanos (de alrededor de 50 años de edad), los que fueron asignados aleatoriamente a una intervención de rompecabezas en el hogar de 30 días (con cerca de 1 h/día de dedicación) más cuatro sesiones de asesoramiento sobre salud cognitiva, por un lado. O cuatro sesiones de asesoramiento sobre salud cognitiva únicamente (grupo de asesoramiento o de control).
Beneficios base esperados
Según los científicos del Instituto de Psicología y Educación, Psicología Clínica y Biológica, Universidad de Ulm, que llevaron adelante este trabajo, los rompecabezas “pueden proporcionar dos ingredientes activos (es decir, características efectivas) que benefician la cognición: primero, las demandas cognitivas específicas del proceso de los rompecabezas podrían contribuir a una mayor reserva”. Y, segundo, “la regulación de las emociones angustiantes a través de los rompecabezas podría prevenir estados de estrés crónico que pueden ejercer un impacto negativo en el envejecimiento cognitivo y la demencia a largo plazo”, indicaron Patrick Fissler y Olivia Caroline Küster, ambos científicos de esa casa de estudios.
Por otra parte, en una nota dada a la BBC, el profesor Graham Niblo, de la universidad inglesa de Southampton mostró una utilidad conexa, al indicar que los rompecabezas enseñan habilidades clave para la vida real: “En primer lugar, explicó, se trata de aprender a conectar cosas que no están necesariamente conectadas de forma obvia”. Después, a un nivel más de personalidad, “se trata de aprender a arreglárselas con lo que se tiene y, en tercer lugar, se trata de desarrollar paciencia y resiliencia”.
Lo anterior proviene de una obviedad que se aplica a la vida en general: las cosas difíciles rara vez se resuelven por sí mismas (cuando eso ocurre lo llamamos, por eso, “milagro”). “Algunos de los mejores rompecabezas pueden tardar mucho en resolverse”, señala. La reacción más normal es que “si la situación se complica, uno se rinde, no logra resolver el problema”, añade el profesor. Sin embargo, al seguir intentándolo, se desarrolla una virtud vital: “La perseverancia”. Tenerla resultará útil en proyectos escolares o laborales, en trabajos y situaciones complicadas, e incluso al resolver discusiones.
Resultados
Volviendo a los científicos alemanes, estos midieron ocho habilidades cognitivas visuoespaciales: percepción, praxia constructiva, rotación mental, velocidad, flexibilidad, memoria de trabajo, razonamiento y memoria episódica.
Tales habilidades se evaluaron con un rompecabezas de 40 piezas, en personas sin entrenamiento previo y tomando la experiencia de resolver estos juegos, en momentos previos en la vida, con lo que en el lenguaje científico se llama “autoinforme retrospectivo”; esto es, lo que la gente cuenta.
La habilidad de armar rompecabezas se asoció con todas las habilidades cognitivas evaluadas y la cognición visuoespacial global. La experiencia de haberlos hecho de por vida se asoció con la cognición visuoespacial global, incluso después de tener en cuenta otros factores de riesgo y protección.
Tras todo este trabajo, “nuestros resultados indican que armar rompecabezas involucra fuertemente múltiples habilidades cognitivas y que las experiencias de armar rompecabezas a largo plazo, pero no a corto plazo, podrían beneficiar relevantemente la cognición”, concluyeron.
Otros beneficios
Además, armar rompecabezas puede ser una herramienta contra factores estresantes regulando las emociones que producen angustia. Así, “los rompecabezas podrían representar un afrontamiento paliativo de ocio o, en otras palabras, un respiro’ del estrés que puede resultar que sus demandas de atención focalizada (la concentración necesaria para armarlo) permiten un descanso psicológico de los factores estresantes”. Lo anterior no es menor, ya que puede reducir el impacto negativo del estrés crónico en la cognición.
Aparte, “los rompecabezas pueden servir para mejorar el estado de ánimo a través de experiencias divertidas, fluidas y de dominio”.´
Niños
En el caso de los niños (cognitivamente sanos) se han encontrado fuertes asociaciones entre el rendimiento en rompecabezas y una tarea de copia de figuras y dos pruebas de inteligencia visuoespacial similares a rompecabezas. En 2012 se encontró una asociación positiva entre la frecuencia de juegos visuales (incluidos los rompecabezas) entre los 2 y los 4 años de edad y las habilidades de transformación espacial 2-D a los 4,5 años de edad.
Regresando a los adultos, se sabe que las actividades de ocio cognitivamente exigentes, como es el caso de armar rompecabezas, pueden ejercer sus efectos no solo aumentando la reserva cognitiva cerebral, sino también influyendo en patologías cerebrales como la enfermedad de Alzheimer.
Pero, para confirmarlo, “se deberían investigar las asociaciones entre la experiencia de armar rompecabezas a lo largo de la vida (junto con otras actividades de ocio) y los marcadores de la enfermedad de Alzheimer”, dictaminan los científicos.

Accesibles y hasta entretenidas, con las que puede defender o hasta mejorar sus capacidades cognitivas.
Tina Donvito, The Healthy
Una nueva y rica área de la ciencia está analizando qué hábitos saludables mantienen mejor la mente y la memoria a partir de los 40 años. Kenneth S. Kosik, codirector del Instituto de Investigación en Neurociencia de la Universidad de California, Santa Bárbara, en los Estados Unidos, ha estudiado qué hábitos estimulan más poderosamente nuestra función cognitiva. En esta nota comparte algunos de los resultados de las investigaciones más actualizadas hechas en laboratorios innovadores, además de los mejores consejos para estimular el cerebro de su libro Outsmarting Alzheimer’s (“Engañando al Alzhéimer”).
1.Juegue juegos con el lóbulo frontal
Ya sea que esté deliberando sobre un movimiento de ajedrez o fanfarroneando con las cartas, también le está dando un entrenamiento al lóbulo frontal, el área del cerebro que maneja la función ejecutiva. “El lóbulo frontal es especialmente vulnerable a la degeneración y a los efectos del envejecimiento”, afirma el Dr. Kosik. Un estudio publicado en 2015 en Brain Imaging Behavior encontró que los adultos de mediana edad que habitualmente trabajaban en rompecabezas y jugaban juegos de mesa tenían un mayor volumen cerebral en el área responsable de las funciones cognitivas, incluida la memoria, que aquellos que no jugaban.
2. Manténgase joven con saa, taa, naa y maa
Dharma Singh Khalsa, presidente y director médico de la Fundación para la Investigación y Prevención del Alzheimer y autor de Brain Longevity, ha pasado muchos años estudiando la tradición meditativa llamada Kirtan Kriya y ha descubierto que sesiones diarias de 12 minutos de esta práctica pueden mejorar el flujo sanguíneo al cerebro y posiblemente, incluso, aumentar los niveles de telomerasa, una enzima que retarda el envejecimiento celular. La práctica es simple: mientras respira profundamente, cante las palabras sánscritas saa, taa, naa, maa (que significan “mi yo divino”) mientras mueve el pulgar para tocar los dedos índice, medio, anular y meñique con cada nuevo sonido. Como cualquier meditación, puede ayudar a aliviar la ansiedad y la fatiga.
3. Proteja su mente a través del corazón
Los científicos encuestaron a voluntarios sobre siete factores familiares de salud cardíaca y evaluaron su rendimiento cognitivo en dos momentos durante ocho años. Los resultados, publicados en 2017 en la revista Stroke, encontraron que cuantos más hábitos saludables para el corazón tenían las personas, menor deterioro cognitivo mostraban. Un sistema cardiovascular más fuerte significa una tubería más fuerte para llevar nutrientes al cerebro, dice Hannah Gardener, epidemióloga y científica asistente en el Departamento de Neurología de la Universidad de Miami. Los siete ideales de salud cardíaca por los que luchar: no fumar; mantener un IMC (índice de masa corporal) saludable; mantenerse físicamente activo (tratar de hacer al menos 150 minutos por semana); tener un colesterol total saludable (menos de 200 mg/dL), una presión arterial (menos de 120/80 mmHg) y azúcar en sangre (menos de 100 mg/dL); y seguir un plan de alimentación rico en frutas, verduras y cereales integrales, y bajo en sodio y dulces.
4. Mejore la calidad de su materia blanca
A medida que el cerebro envejece, la materia blanca a menudo desarrolla pequeñas lesiones debido a la interrupción del flujo sanguíneo, lo que provoca un deterioro de la función cognitiva y la movilidad. Un estudio publicado en 2019 en el Journal of Applied Physiology sugiere que el entrenamiento de fuerza puede ayudar a disminuir el deterioro cognitivo. Cuando los participantes del estudio levantaron pesas, se volvieron más fuertes, por supuesto, pero también cambiaron el entorno celular dentro de sus cerebros, mejorando su capacidad de pensar. Movimientos clave que puedes probar en casa (usando latas de arvejas o salsa de ananá como peso): flexiones de bíceps, extensiones de tríceps, elevaciones de pantorrillas, mini sentadillas, mini estocadas y caminatas con estocadas. Apunte a 45 minutos por sesión.
5. Tome medidas directamente contra el alzhéimer
El ejercicio beneficia al cerebro al mejorar la salud vascular, pero un estudio publicado en 2014 en Inflammation and Cell Signaling sugiere que también combate la neuroinflamación crónica que se observa en el alzhéimer, la depresión y otras enfermedades cerebrales. En tales condiciones neurológicas, la inflamación que normalmente elimina el daño tisular no se apaga y comienza a interferir con la comunicación entre las neuronas. El ejercicio tiene efectos antiinflamatorios comprobados contra enfermedades como la diabetes y la artritis reumatoide, por lo que podría ser la razón por la que el ejercicio también protege la salud del cerebro, dice Jonathan Little, profesor asociado de la Facultad de Ciencias de la Salud y el Ejercicio de la Universidad Británica en Columbia. “Cualquier tipo de ejercicio de intensidad moderada, como caminar, andar en bicicleta y nadar, puede tener efectos antiinflamatorios”, dice el Dr. Little. Apunte a unos 30 minutos al día.
6. Haga que su sangre bombee
Aunque cualquier ejercicio es bueno, los ejercicios aeróbicos pueden ser los mejores para la salud del cerebro. Un estudio publicado en 2018 en el Journal of the American Geriatrics Society encontró que en los adultos mayores con riesgo de padecer Alzheimer o que ya lo padecen, el ejercicio aeróbico puede ser más eficaz que otros tipos de ejercicio para preservar la capacidad de pensar y tomar decisiones. “Las investigaciones muestran que el ejercicio aeróbico aumenta el flujo sanguíneo en el hipocampo, la región de la memoria del cerebro”, dice la neurocientífica Sandra Bond Chapman, fundadora y directora en jefe del Centro para la Salud del Cerebro de la Universidad de Texas en Dallas. “Esta es también la zona más afectada por el mal de Alzheimer, por lo que se está fortaleciendo una parte vulnerable del cerebro”.
7. Sí, tenga pensamientos profundos
Hacer todo lo que pueda ahora para ayudar a fortalecer sus conexiones neuronales le ayudará a proteger su cerebro a medida que envejece. Aproveche cualquier oportunidad en su rutina diaria para el pensamiento y el análisis críticos. “El hábito mental más fuerte es buscar un nivel de pensamiento más profundo”, dice el Dr. Chapman. “Esto puede suceder en su vida cotidiana, por ejemplo, abstrayendo temas de programas que vea o de libros que lea. El pensamiento a un nivel más profundo es como hacer flexiones y abdominales para el cerebro”. Unirse a un club de lectura o incluso hablar sobre su episodio favorito de un programa de televisión con la pareja es un excelente lugar para comenzar. Por eso es que la lectura es tan importante para el cerebro.
8. Mantenga la mente trabajando
Otra forma de mantener fuertes esas neuronas es fomentar la neuroplasticidad, que es la capacidad del cerebro para reconectarse y formar nuevas conexiones. La investigación, incluido un estudio publicado en 2015 en Neuroscience, muestra que la estimulación cognitiva en realidad ayuda a mejorar la plasticidad cerebral. Cualquier tarea nueva que pruebe puede ayudarlo a mantener su cerebro activo, motivado e inspirado.
9. Haga que los circuitos cerebrales canten
Escuchar o tocar música puede activar la corteza motora (tocar una tecla de piano o una cuerda de guitarra), la corteza auditiva (escuchar las notas que toca) y el centro emocional o sistema límbico (sentirse conmovido por un pasaje hermoso). “Estas actividades estimulan los circuitos y las redes, lo que ayuda a mantener el cerebro sano”, dice el Dr. Kosik. También dibuje, pinte o esculpa. Tendrá que hacer cálculos espaciales y centrar la atención en los detalles, dice el Dr. Kosik.
10. Qué su noche sea Zzz y disfrute de siestas (cortas)
“Durante el sueño, el cerebro literalmente limpia parte de la toxicidad acumulada por el estrés o la agitación”, dice el Dr. Chapman. “Sin dormir bien, vemos un aumento de la ansiedad y el estrés. El sueño es reparador y le ayuda a tener más energía mental y ser más productivo. Incluso una siesta rápida ayuda”. Simplemente mantenga la siesta durante el día durante aproximadamente una hora, ya que más de una hora y media puede ser perjudicial para su cabeza, según un estudio publicado en 2016 en el Journal of the American Geriatrics Society.
11. No al multitasking
Tratar de concentrarse en varias cosas a la vez ejerce presión sobre el cerebro y afecta negativamente a la memoria, especialmente a medida que envejecemos, según una investigación, incluido un estudio publicado en 2014 en PLOS One. “La multitarea (multitasking) es tan tóxica para el cerebro como fumar cigarrillos lo es para los pulmones, pero los efectos se hacen evidentes mucho más rápidamente”, dice el Dr. Chapman. “La multitarea, que en realidad es el cerebro cambiando constantemente entre tareas (actividades), disminuye la función de la memoria y reduce el tamaño del hipocampo. Fatiga el sistema y degrada el sistema inmunológico”.
12. Proteja su audición
Una de cada tres personas entre 65 y 74 años tiene pérdida auditiva; casi la mitad de las personas de 75 años o más también. Esto puede tener un impacto negativo en el cerebro: un estudio publicado en 2019 en Auris, Nasus, Larynx sugiere un vínculo entre la pérdida auditiva y el deterioro cognitivo. Los médicos no saben exactamente por qué, pero podría tener algo que ver con que la audición mantenga el cerebro activo. El aislamiento social (un factor de riesgo de alzhéimer) causado por la pérdida de audición también podría ser un factor. Pero la buena noticia es que quienes reciben tratamiento para la pérdida auditiva, por ejemplo, con audífonos, pueden mejorar sus capacidades cognitivas.

No soy cama ni tampoco león, aunque a muchos me parezco un montón.
¿Quién soy?
Respuesta
El camaleón
Zorra me dicen, aunque siempre al revés. Me almuerzan todos, pero sobre todo el japonés.
¿Quién soy?
Respuesta
El arroz
Mis bigotes son más famosos que yo, pero no soy un gato. Vivo en los bajos fondos, pero no soy un delincuente. Pese a todo eso, si me cocinan, me comen felices en un guiso caliente.
¿Quién soy?
Respuesta
El bagre
Alta, delgada y de cabeza brillante. Ilumino de noche al caminante.
¿Quién soy?
Respuesta
La farola
Cruzando el río Rubicón, tomé una decisión que cambió la Historia de Roma, llevando al poder a mucha gente desalmada. Sin embargo, hoy me recuerdan más por una ensalada.
¿Quién soy?
Respuesta
Julio César
No soy mago, pero hago que algunas cosas desaparezcan. Juego con los número, pero no soy matemático. Pese a ello, rara vez dicen: ¡qué simpático!
¿Quién soy?
Respuesta
El contador
En la cantante más famosa del mundo me convierto, pero nunca me verás en un concierto. Canto durante horas, y nunca nadie dice que una nota no acierto.
¿Quién soy?
Respuesta
La ballena
Soy tul, pero nunca tela. Soy pan, pero no me comen aunque tengan un hambre que pela.
¿Quién soy?
Respuesta
El tulipán
De la isla de Bari no soy, pero canto. Y sin ser un teléfono tengo un tono con el que no espanto.
¿Quién soy?
Respuesta
Un barítono
No lo parezco y soy pez, y mi forma la refleja una pieza de ajedrez.
¿Quién soy?
Respuesta
El caballito de mar
Día y noche pasan por mí. En cambio, paso por nadie. Muchos preguntan por mí, pero yo nunca pregunto por nadie.
¿Qué soy?
Respuesta
La calle
Tengo un pico, pero no picoteo ni como. Tengo largas faldas, pero no me visto.
¿Qué soy?
Respuesta
Una montaña
Quien me hace no quiere que sepan que es mi creador. Quien me recibe cree que soy otro. Y quien sí me conoce no me quiere y me rechaza indignado.
¿Qué soy?
Respuesta
Un billete falso
As no soy, as no fui, as no seré hasta el fin.
¿Quién soy?
Respuesta
Un asno

¿Qué ciudad es esta?
1) Toronto. 2) Seattle. 3) Shanghái. 4) Frankfort.
Respuesta
Shanghái.
Cuando nos atan, nos vamos. Cuando nos sueltan, nos quedamos.
¿Quiénes somos?
Respuesta
Los zapatos
Estando tranquilo en mi casa me vinieron a detener; mi casa se salió por las ventanas, y yo preso, sin entenderlo, terminé en un plato de comer.
¿Quién soy?
Respuesta
Un pescado atrapado por las redes

Existen remedios caseros ayudan a mantenerla más disponible y lúcida. Tome nota.
¿Juventud divino tesoro? No, ¡memoria divino tesoro! La damos por sentada, pero esa facultad, cuando flaquea, nos irrita o nos angustia. No obstante, existe una serie de acciones prácticas y accesibles para fortalecerla, como lo que es: un músculo de la mente.
Un estudio del Instituto de Tecnología de Massachusetts y de la Universidad de Tel Aviv, reveló la criticidad del magnesio para aumentar la memoria y prevenir su deterioro. En el estudio, a dos grupos de ratas de edad avanzada se les suministraron dietas idénticas, pero a un grupo se le agregó un suplemento de magnesio. Después de evaluar a ambos, los investigadores se dieron cuenta de que el suplemento mejoraba en las ratas la memoria de corto plazo y de largo plazo, e incluso aumentaba su capacidad de aprendizaje. Los científicos comprobaron que el número de sinapsis (terminaciones nerviosas del cerebro que transportan los recuerdos en forma de impulsos eléctricos) realmente aumentó en el cerebro de las ratas alimentadas con magnesio. Pero ¡atención! Los suplementos de magnesio disponibles no funcionan igual que los usados en el estudio. Por ahora, el consejo para quienes necesitan ayuda para la memoria es que se procuren el magnesio comiendo alimentos como almendras, castañas de Cajú y frutas disecadas. Las verduras de hoja verde y el brócoli también son excelentes fuentes del mineral.
2. El café su mejor aliado
Si toma bebidas cafeinadas, obtendrá un aumento a corto plazo en su capacidad de concentración. También puede haber beneficios a largo plazo, especialmente en los adultos mayores. En la Facultad de Medicina de Lisboa, llegaron a la conclusión de que las personas de tercera edad que tomaban tres o cuatro tazas de café por día tenían menos probabilidades de experimentar pérdida de memoria que quienes consumían una sola taza o menos. En un estudio hecho en Francia, un grupo de mujeres de más de 80 años que bebían tres tazas de café o más por día tuvieron 70 % menos probabilidades de tener un deterioro en la memoria que las que tomaban una taza o menos. Atención. Si no toma café comience de a poco para evitar una gastritis.
3. Pruebe con la aromaterapia
Compre una botellita de aceite esencial de romero 100 %, en una dietética o tienda naturista. Las pruebas hechas sobre las ondas cerebrales muestran que inhalar el aroma de romero aumenta la producción de ondas beta en el cerebro, que indican un estado de alerta elevado. Para obtener los beneficios de estas mejoras en la memoria, frote unas pocas gotas del aceite en el pelo, las muñecas, en la ropa o en un pañuelo (en cualquier lugar donde puedas aspirar el aroma). También puede verter unas gotas en un difusor y dejar que perfume el ambiente.
4. Haga juegos de ingenio
El cerebro necesita “ejercicio” para mantenerse en forma. Su manera de entrenar son los juegos mentales que mejoran el rendimiento cognitivo por medio de la potenciación de la memoria, la resolución de problemas y el razonamiento lógico. Estas mejoras ayudan a mantener la mente aguda y estimulada.
5. Agregue salvia a las comidas
Un par de estudios indican que los efectos antiinflamatorios de la salvia pueden promover la memoria durante varias horas después de ingerir un extracto de esta hierba. Aunque esos suplementos no están disponibles comercialmente, sería posible replicar estos resultados agregando liberalmente salvia a diversos platos. Por ejemplo, puede asar un pavo o un pollo con un relleno sazonado con salvia; o preparar un té con una cucharadita de la hierba, seca. Utilice la salvia en aliños para ensaladas y en platos a base de arroz, o úsela en abundancia para cubrir carne de cerdo, de aves o de pescado antes de cocinarlas.
6. Coma una ensalada de atún o salmón
También puede disfrutar de unas sardinas con tostadas. Las mismas razones que hacen que los pescados de agua fría (como el salmón, las sardinas, el atún y los arenques) sean tan buenos para el corazón, también los hacen buenos para el cerebro. Los aceites omega-3 del pescado ayudan a “aligerar” la sangre y evitan que se tapen las arterias; eso puede mantener el cerebro saludable y se supone que ayudará a conservar una memoria aguda.
Los pasos de la memorización
Más allá de lo anterior, existen técnicas muy concretas, aplicadas en especial por profesionales que necesitan disponer del óptimo de su memoria. Aquí, seis de ellas.
1. Interés y motivación. Se recuerda mejor lo que se desea aprender. El consejo es válido para todos: fijarse un objetivo o tener un proyecto, incluso de poca importancia (acordarse de historias divertidas para hacer reír a sus amigos, memorizar citas para sorprender en sociedad), es el mejor estímulo.
2. Atención. Es la condición previa para memorizar: sin la atención no se advierten correctamente las informaciones. El descanso, un entorno propicio (calma, iluminación), una buena recepción sensitiva (calidad de vista y oído), y la ausencia de estrés son esenciales para captar correctamente las informaciones que deben aprenderse.
3. Elaboración de imágenes mentales. Si crea imágenes mentales, tome conciencia de lo que sus sentidos le transmiten: la información se visualiza y transcribe en forma de palabras. Esta apropiación mental de las percepciones es la primera etapa del proceso de memorización.
4. Organización de las informaciones. Ordenar, establecer un significado, jerarquizar informaciones ayuda a consolidar los conocimientos y a integrarlos correctamente en el depósito de la memoria a largo plazo.
5. Repetición. Para memorizar bien, es necesario hacer el esfuerzo de repetir, e incluso, de aprender de memoria. Y al reactivar las informaciones con regularidad —por ejemplo, revisándolas—, se tendrán más oportunidades de afirmarlas en la memoria a largo plazo.
6. Transmisión de informaciones. Transformar y formular hechos o conocimientos con tus propias palabras para contarlos, escribirlos, explicarlos o resumirlos es una manera muy eficaz y activa de consolidar los recuerdos.
Como se ve. Se puede empezar de a poco, buscando el camino más efectivo para cada uno.