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  • 12 medidas prácticas para mantener su cerebro joven

    12 medidas prácticas para mantener su cerebro joven

    Accesibles y hasta entretenidas, con las que puede defender o hasta mejorar sus capacidades cognitivas.

    Tina Donvito, The Healthy

    Una nueva y rica área de la ciencia está analizando qué hábitos saludables mantienen mejor la mente y la memoria a partir de los 40 años. Kenneth S. Kosik, codirector del Instituto de Investigación en Neurociencia de la Universidad de California, Santa Bárbara, en los Estados Unidos, ha estudiado qué hábitos estimulan más poderosamente nuestra función cognitiva. En esta nota comparte algunos de los resultados de las investigaciones más actualizadas hechas en laboratorios innovadores, además de los mejores consejos para estimular el cerebro de su libro Outsmarting Alzheimer’s (“Engañando al Alzhéimer”).

    1.Juegue juegos con el lóbulo frontal

    Ya sea que esté deliberando sobre un movimiento de ajedrez o fanfarroneando con las cartas, también le está dando un entrenamiento al lóbulo frontal, el área del cerebro que maneja la función ejecutiva. “El lóbulo frontal es especialmente vulnerable a la degeneración y a los efectos del envejecimiento”, afirma el Dr. Kosik. Un estudio publicado en 2015 en Brain Imaging Behavior encontró que los adultos de mediana edad que habitualmente trabajaban en rompecabezas y jugaban juegos de mesa tenían un mayor volumen cerebral en el área responsable de las funciones cognitivas, incluida la memoria, que aquellos que no jugaban.

    2. Manténgase joven con saa, taa, naa y maa

    Dharma Singh Khalsa, presidente y director médico de la Fundación para la Investigación y Prevención del Alzheimer y autor de Brain Longevity, ha pasado muchos años estudiando la tradición meditativa llamada Kirtan Kriya y ha descubierto que sesiones diarias de 12 minutos de esta práctica pueden mejorar el flujo sanguíneo al cerebro y posiblemente, incluso, aumentar los niveles de telomerasa, una enzima que retarda el envejecimiento celular. La práctica es simple: mientras respira profundamente, cante las palabras sánscritas saa, taa, naa, maa (que significan “mi yo divino”) mientras mueve el pulgar para tocar los dedos índice, medio, anular y meñique con cada nuevo sonido. Como cualquier meditación, puede ayudar a aliviar la ansiedad y la fatiga.

    3. Proteja su mente a través del corazón

    Los científicos encuestaron a voluntarios sobre siete factores familiares de salud cardíaca y evaluaron su rendimiento cognitivo en dos momentos durante ocho años. Los resultados, publicados en 2017 en la revista Stroke, encontraron que cuantos más hábitos saludables para el corazón tenían las personas, menor deterioro cognitivo mostraban. Un sistema cardiovascular más fuerte significa una tubería más fuerte para llevar nutrientes al cerebro, dice Hannah Gardener, epidemióloga y científica asistente en el Departamento de Neurología de la Universidad de Miami. Los siete ideales de salud cardíaca por los que luchar: no fumar; mantener un IMC (índice de masa corporal) saludable; mantenerse físicamente activo (tratar de hacer al menos 150 minutos por semana); tener un colesterol total saludable (menos de 200 mg/dL), una presión arterial (menos de 120/80 mmHg) y azúcar en sangre (menos de 100 mg/dL); y seguir un plan de alimentación rico en frutas, verduras y cereales integrales, y bajo en sodio y dulces.

    4. Mejore la calidad de su materia blanca

    A medida que el cerebro envejece, la materia blanca a menudo desarrolla pequeñas lesiones debido a la interrupción del flujo sanguíneo, lo que provoca un deterioro de la función cognitiva y la movilidad. Un estudio publicado en 2019 en el Journal of Applied Physiology sugiere que el entrenamiento de fuerza puede ayudar a disminuir el deterioro cognitivo. Cuando los participantes del estudio levantaron pesas, se volvieron más fuertes, por supuesto, pero también cambiaron el entorno celular dentro de sus cerebros, mejorando su capacidad de pensar. Movimientos clave que puedes probar en casa (usando latas de arvejas o salsa de ananá como peso): flexiones de bíceps, extensiones de tríceps, elevaciones de pantorrillas, mini sentadillas, mini estocadas y caminatas con estocadas. Apunte a 45 minutos por sesión.

    5. Tome medidas directamente contra el alzhéimer

    El ejercicio beneficia al cerebro al mejorar la salud vascular, pero un estudio publicado en 2014 en Inflammation and Cell Signaling sugiere que también combate la neuroinflamación crónica que se observa en el alzhéimer, la depresión y otras enfermedades cerebrales. En tales condiciones neurológicas, la inflamación que normalmente elimina el daño tisular no se apaga y comienza a interferir con la comunicación entre las neuronas. El ejercicio tiene efectos antiinflamatorios comprobados contra enfermedades como la diabetes y la artritis reumatoide, por lo que podría ser la razón por la que el ejercicio también protege la salud del cerebro, dice Jonathan Little, profesor asociado de la Facultad de Ciencias de la Salud y el Ejercicio de la Universidad Británica en Columbia. “Cualquier tipo de ejercicio de intensidad moderada, como caminar, andar en bicicleta y nadar, puede tener efectos antiinflamatorios”, dice el Dr. Little. Apunte a unos 30 minutos al día.

    6. Haga que su sangre bombee

    Aunque cualquier ejercicio es bueno, los ejercicios aeróbicos pueden ser los mejores para la salud del cerebro. Un estudio publicado en 2018 en el Journal of the American Geriatrics Society encontró que en los adultos mayores con riesgo de padecer Alzheimer o que ya lo padecen, el ejercicio aeróbico puede ser más eficaz que otros tipos de ejercicio para preservar la capacidad de pensar y tomar decisiones. “Las investigaciones muestran que el ejercicio aeróbico aumenta el flujo sanguíneo en el hipocampo, la región de la memoria del cerebro”, dice la neurocientífica Sandra Bond Chapman, fundadora y directora en jefe del Centro para la Salud del Cerebro de la Universidad de Texas en Dallas. “Esta es también la zona más afectada por el mal de Alzheimer, por lo que se está fortaleciendo una parte vulnerable del cerebro”.

    7. Sí, tenga pensamientos profundos

    Hacer todo lo que pueda ahora para ayudar a fortalecer sus conexiones neuronales le ayudará a proteger su cerebro a medida que envejece. Aproveche cualquier oportunidad en su rutina diaria para el pensamiento y el análisis críticos. “El hábito mental más fuerte es buscar un nivel de pensamiento más profundo”, dice el Dr. Chapman. “Esto puede suceder en su vida cotidiana, por ejemplo, abstrayendo temas de programas que vea o de libros que lea. El pensamiento a un nivel más profundo es como hacer flexiones y abdominales para el cerebro”. Unirse a un club de lectura o incluso hablar sobre su episodio favorito de un programa de televisión con la pareja es un excelente lugar para comenzar. Por eso es que la lectura es tan importante para el cerebro.

    8. Mantenga la mente trabajando

    Otra forma de mantener fuertes esas neuronas es fomentar la neuroplasticidad, que es la capacidad del cerebro para reconectarse y formar nuevas conexiones. La investigación, incluido un estudio publicado en 2015 en Neuroscience, muestra que la estimulación cognitiva en realidad ayuda a mejorar la plasticidad cerebral. Cualquier tarea nueva que pruebe puede ayudarlo a mantener su cerebro activo, motivado e inspirado.

    9. Haga que los circuitos cerebrales canten

    Escuchar o tocar música puede activar la corteza motora (tocar una tecla de piano o una cuerda de guitarra), la corteza auditiva (escuchar las notas que toca) y el centro emocional o sistema límbico (sentirse conmovido por un pasaje hermoso). “Estas actividades estimulan los circuitos y las redes, lo que ayuda a mantener el cerebro sano”, dice el Dr. Kosik. También dibuje, pinte o esculpa. Tendrá que hacer cálculos espaciales y centrar la atención en los detalles, dice el Dr. Kosik.

    10. Qué su noche sea Zzz y disfrute de siestas (cortas)

     “Durante el sueño, el cerebro literalmente limpia parte de la toxicidad acumulada por el estrés o la agitación”, dice el Dr. Chapman. “Sin dormir bien, vemos un aumento de la ansiedad y el estrés. El sueño es reparador y le ayuda a tener más energía mental y ser más productivo. Incluso una siesta rápida ayuda”. Simplemente mantenga la siesta durante el día durante aproximadamente una hora, ya que más de una hora y media puede ser perjudicial para su cabeza, según un estudio publicado en 2016 en el Journal of the American Geriatrics Society.

    11. No al multitasking

    Tratar de concentrarse en varias cosas a la vez ejerce presión sobre el cerebro y afecta negativamente a la memoria, especialmente a medida que envejecemos, según una investigación, incluido un estudio publicado en 2014 en PLOS One. “La multitarea (multitasking) es tan tóxica para el cerebro como fumar cigarrillos lo es para los pulmones, pero los efectos se hacen evidentes mucho más rápidamente”, dice el Dr. Chapman. “La multitarea, que en realidad es el cerebro cambiando constantemente entre tareas (actividades), disminuye la función de la memoria y reduce el tamaño del hipocampo. Fatiga el sistema y degrada el sistema inmunológico”.

    12. Proteja su audición

    Una de cada tres personas entre 65 y 74 años tiene pérdida auditiva; casi la mitad de las personas de 75 años o más también. Esto puede tener un impacto negativo en el cerebro: un estudio publicado en 2019 en Auris, Nasus, Larynx sugiere un vínculo entre la pérdida auditiva y el deterioro cognitivo. Los médicos no saben exactamente por qué, pero podría tener algo que ver con que la audición mantenga el cerebro activo. El aislamiento social (un factor de riesgo de alzhéimer) causado por la pérdida de audición también podría ser un factor. Pero la buena noticia es que quienes reciben tratamiento para la pérdida auditiva, por ejemplo, con audífonos, pueden mejorar sus capacidades cognitivas.

  • Cómo luchar contra la adicción a Tik Tok

    Cómo luchar contra la adicción a Tik Tok

    Los videos cortos están diseñados para crear dependencia, con los peligros que eso conlleva. Por suerte, el control de la atención se puede mejorar con la práctica.

    Frontiers

    En las redes sociales, los vídeos cortos, como los de TikTok, están por todas partes. La exposición repetida a este contenido breve, denso en información y gratificante estimula el cerebro, haciéndonos sentir que la experiencia es placentera o satisfactoria. Pero, si se consume en exceso, se puede desarrollar una adicción a ellos, un patrón desadaptativo que dificulta la regulación del consumo de este tipo de vídeos.

    Con la proliferación de vídeos cortos en línea, tal adicción es una preocupación creciente, ya que afecta la eficiencia en la vida diaria y repercute negativamente en la salud física y mental. Por ello, comprender este tipo de adicción, relativamente nueva, es fundamental: se sabe poco sobre los mecanismos psicológicos que aumentan la vulnerabilidad.

    Ansiedad

    Ahora, una nueva investigación realizada en China ha examinado cómo la ansiedad por apego —un patrón de relación caracterizado por el miedo al abandono que a menudo se forma en la primera infancia— contribuye a gastar tiempo excesivo mirando estos videos.

    La adicción posee, además, un ángulo inesperado: “Demostramos que niveles más altos de ansiedad por apego se asocian con un mayor riesgo de violencia sexual”, afirma el primer autor, Haodong Su, profesor de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Anhui. Sucede que “un menor control atencional, es decir, un control deficiente sobre lo que elegimos ignorar o en lo que nos centramos, así como dificultades para procesar las emociones propias o ajenas, pueden explicar en parte esta relación”.

    Caminos hacia la adicción

    Para su estudio, los investigadores reclutaron a 342 estudiantes de entre 18 y 22 años y utilizaron diferentes escalas para medir sus niveles de adicción a los videos cortos (AVC), ansiedad por apego, control atencional (comúnmente conocido como concentración) y alexitimia, un rasgo de carácter caracterizado por la dificultad para identificar y describir emociones. Investigaciones previas sugieren que la alexitimia es relativamente común entre los jóvenes, especialmente durante etapas clave del desarrollo o cuando se enfrentan a situaciones de estrés.

    Los resultados mostraron que niveles más altos de ansiedad por apego aumentaban la probabilidad de desarrollar agresión sexual afectiva. Esta susceptibilidad puede estar influenciada tanto por el control atencional como por la alexitimia, mecanismos que influyen en el procesamiento emocional.

    Investigaciones previas han demostrado que niveles más altos de ansiedad por apego conllevan una disminución del control atencional y que las personas con mayores niveles de ansiedad por apego tienden a presentar rasgos alexitímicos más severos. Cuando estos mecanismos no logran regular completamente las emociones, las personas pueden recurrir a reguladores externos, como videos cortos, para afrontar los efectos negativos.

    “Las personas con síntomas de alexitimia más graves mostraron niveles significativamente más altos de adicción, lo que indica que tener dificultades para identificar y expresar emociones puede aumentar la dependencia de los vídeos cortos como una forma de escape emocional”, explica Su.

    Un control atencional deficiente, que a su vez suele intensificar y aumentar los niveles de alexitimia, también medió la relación entre la ansiedad por apego y la adicción a este tipo de videos.

    Protegidos por la atención

    Si bien un control deficiente de la atención puede hacer que los adolescentes sean más propensos a volverse adictos a los videos cortos, entrenar la concentración también puede lograr el efecto contrario y desempeñar un papel protector en el desarrollo de esta adicción.

    “Los jóvenes que tienen mayor capacidad para regular y mantener su atención son menos propensos a desarrollar patrones adictivos de uso de vídeos cortos, incluso cuando experimentan dificultades emocionales como la ansiedad por apego”, señala Su.

    Pequeñas medidas, como establecer límites de tiempo para el consumo de vídeos, programar periodos específicos sin teléfono o establecer rutinas que fomenten la reflexión sobre las emociones, pueden ser puntos de partida útiles para los adultos jóvenes que tienen problemas de concentración o alexitimia.

    “El control de la atención no es una habilidad fija y se puede mejorar con la práctica”, dijo Su. “Estrategias como el entrenamiento en atención plena, la reducción de la multitarea y la programación deliberada de períodos de actividad concentrada pueden ayudar a fortalecer la regulación de la atención y reducir el riesgo de adicción”.

    La muestra también presentó un desequilibrio de género, con aproximadamente el 72 % de los participantes siendo hombres. Dado que la ansiedad por apego y el control atencional difieren según el género, futuras investigaciones con muestras más equilibradas serán importantes para determinar si estos patrones se mantienen en ambos sexos. Asimismo, son necesarios estudios que abarquen períodos de tiempo más prolongados para confirmar las relaciones aquí identificadas.

    “Nuestros hallazgos demuestran que fortalecer el control atencional y la conciencia emocional, en lugar de depender únicamente de restringir el uso de la tecnología, puede ser eficaz para prevenir la adicción a los videos cortos”, concluye Su. “La adicción a los videos cortos no se trata solo del tiempo frente a la pantalla, sino también de la regulación emocional y cognitiva”.

  • Acertijos

    Acertijos

    De la isla de Bari no soy, pero canto. Y sin ser un teléfono tengo un tono con el que no espanto.

    ¿Quién soy?

    Respuesta

    Un barítono

    No lo parezco y soy pez, y mi forma la refleja una pieza de ajedrez.

    ¿Quién soy?

    Respuesta

    El caballito de mar

    Día y noche pasan por mí. En cambio, paso por nadie. Muchos preguntan por mí, pero yo nunca pregunto por nadie.

    ¿Qué soy?

    Respuesta

    La calle

    Tengo un pico, pero no picoteo ni como. Tengo largas faldas, pero no me visto.

    ¿Qué soy?

    Respuesta

    Una montaña

    Quien me hace no quiere que sepan que es mi creador. Quien me recibe cree que soy otro. Y quien sí me conoce no me quiere y me rechaza indignado.

    ¿Qué soy?

    Respuesta

    Un billete falso

    As no soy, as no fui, as no seré hasta el fin.

    ¿Quién soy?

    Respuesta

    Un asno

    ¿Qué ciudad es esta?

    1) Toronto. 2) Seattle. 3) Shanghái. 4) Frankfort.

    Respuesta

    Shanghái.

    Cuando nos atan, nos vamos. Cuando nos sueltan, nos quedamos.

    ¿Quiénes somos?

    Respuesta

    Los zapatos

    Estando tranquilo en mi casa me vinieron a detener; mi casa se salió por las ventanas, y yo preso, sin entenderlo, terminé en un plato de comer.

    ¿Quién soy?

    Respuesta

    Un pescado atrapado por las redes

  • 6 maneras naturales de mejorar la memoria

    6 maneras naturales de mejorar la memoria

    Existen remedios caseros ayudan a mantenerla más disponible y lúcida. Tome nota.

    ¿Juventud divino tesoro? No, ¡memoria divino tesoro! La damos por sentada, pero esa facultad, cuando flaquea, nos irrita o nos angustia. No obstante, existe una serie de acciones prácticas y accesibles para fortalecerla, como lo que es: un músculo de la mente.

    1. Ayude al cerebro con almendras

    Un estudio del Instituto de Tecnología de Massachusetts y de la Universidad de Tel Aviv, reveló la criticidad del magnesio para aumentar la memoria y prevenir su deterioro. En el estudio, a dos grupos de ratas de edad avanzada se les suministraron dietas idénticas, pero a un grupo se le agregó un suplemento de magnesio. Después de evaluar a ambos, los investigadores se dieron cuenta de que el suplemento mejoraba en las ratas la memoria de corto plazo y de largo plazo, e incluso aumentaba su capacidad de aprendizaje. Los científicos comprobaron que el número de sinapsis (terminaciones nerviosas del cerebro que transportan los recuerdos en forma de impulsos eléctricos) realmente aumentó en el cerebro de las ratas alimentadas con magnesio. Pero ¡atención! Los suplementos de magnesio disponibles no funcionan igual que los usados en el estudio. Por ahora, el consejo para quienes necesitan ayuda para la memoria es que se procuren el magnesio comiendo alimentos como almendras, castañas de Cajú y frutas disecadas. Las verduras de hoja verde y el brócoli también son excelentes fuentes del mineral.

    2. El café su mejor aliado

    Si toma bebidas cafeinadas, obtendrá un aumento a corto plazo en su capacidad de concentración. También puede haber beneficios a largo plazo, especialmente en los adultos mayores. En la Facultad de Medicina de Lisboa, llegaron a la conclusión de que las personas de tercera edad que tomaban tres o cuatro tazas de café por día tenían menos probabilidades de experimentar pérdida de memoria que quienes consumían una sola taza o menos. En un estudio hecho en Francia, un grupo de mujeres de más de 80 años que bebían tres tazas de café o más por día tuvieron 70 % menos probabilidades de tener un deterioro en la memoria que las que tomaban una taza o menos. Atención. Si no toma café comience de a poco para evitar una gastritis.

    3. Pruebe con la aromaterapia

    Compre una botellita de aceite esencial de romero 100 %, en una dietética o tienda naturista. Las pruebas hechas sobre las ondas cerebrales muestran que inhalar el aroma de romero aumenta la producción de ondas beta en el cerebro, que indican un estado de alerta elevado. Para obtener los beneficios de estas mejoras en la memoria, frote unas pocas gotas del aceite en el pelo, las muñecas, en la ropa o en un pañuelo (en cualquier lugar donde puedas aspirar el aroma). También puede verter unas gotas en un difusor y dejar que perfume el ambiente.

    4. Haga juegos de ingenio

    El cerebro necesita “ejercicio” para mantenerse en forma. Su manera de entrenar son los juegos mentales que mejoran el rendimiento cognitivo por medio de la potenciación de la memoria, la resolución de problemas y el razonamiento lógico. Estas mejoras ayudan a mantener la mente aguda y estimulada.

    5. Agregue salvia a las comidas

    Un par de estudios indican que los efectos antiinflamatorios de la salvia pueden promover la memoria durante varias horas después de ingerir un extracto de esta hierba. Aunque esos suplementos no están disponibles comercialmente, sería posible replicar estos resultados agregando liberalmente salvia a diversos platos. Por ejemplo, puede asar un pavo o un pollo con un relleno sazonado con salvia; o preparar un té con una cucharadita de la hierba, seca. Utilice la salvia en aliños para ensaladas y en platos a base de arroz, o úsela en abundancia para cubrir carne de cerdo, de aves o de pescado antes de cocinarlas.

    6. Coma una ensalada de atún o salmón

    También puede disfrutar de unas sardinas con tostadas. Las mismas razones que hacen que los pescados de agua fría (como el salmón, las sardinas, el atún y los arenques) sean tan buenos para el corazón, también los hacen buenos para el cerebro. Los aceites omega-3 del pescado ayudan a “aligerar” la sangre y evitan que se tapen las arterias; eso puede mantener el cerebro saludable y se supone que ayudará a conservar una memoria aguda.

    Los pasos de la memorización

    Más allá de lo anterior, existen técnicas muy concretas, aplicadas en especial por profesionales que necesitan disponer del óptimo de su memoria. Aquí, seis de ellas.

    1. Interés y motivación. Se recuerda mejor lo que se desea aprender. El consejo es válido para todos: fijarse un objetivo o tener un proyecto, incluso de poca importancia (acordarse de historias divertidas para hacer reír a sus amigos, memorizar citas para sorprender en sociedad), es el mejor estímulo.

    2. Atención. Es la condición previa para memorizar: sin la atención no se advierten correctamente las informaciones. El descanso, un entorno propicio (calma, iluminación), una buena recepción sensitiva (calidad de vista y oído), y la ausencia de estrés son esenciales para captar correctamente las informaciones que deben aprenderse.

    3. Elaboración de imágenes mentales. Si crea imágenes mentales, tome conciencia de lo que sus sentidos le transmiten: la información se visualiza y transcribe en forma de palabras. Esta apropiación mental de las percepciones es la primera etapa del proceso de memorización.

    4. Organización de las informaciones. Ordenar, establecer un significado, jerarquizar informaciones ayuda a consolidar los conocimientos y a integrarlos correctamente en el depósito de la memoria a largo plazo.

    5. Repetición. Para memorizar bien, es necesario hacer el esfuerzo de repetir, e incluso, de aprender de memoria. Y al reactivar las informaciones con regularidad —por ejemplo, revisándolas—, se tendrán más oportunidades de afirmarlas en la memoria a largo plazo.

    6. Transmisión de informaciones. Transformar y formular hechos o conocimientos con tus propias palabras para contarlos, escribirlos, explicarlos o resumirlos es una manera muy eficaz y activa de consolidar los recuerdos.

    Como se ve. Se puede empezar de a poco, buscando el camino más efectivo para cada uno.