Etiqueta: ejercicio

  • Subir escaleras mejora la salud cerebral

    Subir escaleras mejora la salud cerebral

    Sabemos que usarlas es bueno para nuestra salud física, pero resulta que también puede beneficiar a nuestro cerebro.

    Universidad de Otago

    Así de simple, un estudio científico reveló que seis sesiones de un minuto subiendo escaleras mejoran la salud cognitiva de las personas.

    Los investigadores de la Universidad de Otago–Ōtākou Whakaihu Waka, de la ciudad de Dunedin, en Nueva Zelanda, lo realizaron convocando a unas 50 personas de entre 18 y 36 años, las cuales subieron y bajaron un tramo de escaleras seis veces, durante un minuto cada vez, a un ritmo “relativamente intenso”.

    La autora principal, la profesora Liana Machado, del Departamento de Psicología, afirma que, si bien, muchas personas se esfuerzan por mejorar su cognición, no es tan simple encontrar uno universal y fácilmente accesible; por lo que contar con una forma rápida y sencilla de hacerlo resulta muy beneficioso.

    Cognición eficaz

    “La cognición eficaz es algo de lo que todos dependemos a lo largo del día”, afirma.

    “Tanto si se intenta cruzar una intersección con mucho tráfico sin incidentes como si se participa en un pensamiento dinámico y complejo en el trabajo, la eficacia de nuestro funcionamiento cognitivo puede marcar una gran diferencia”.

    En el experimento antes citado, posteriormente a la subida de las escaleras, los científicos realizaron una prueba neuropsicológica que incluía tres evaluaciones cognitivas y seis herramientas analógicas visuales del estado de ánimo.

    Los resultados revelaron que la capacidad cognitiva mejoró después de subir escaleras —como lo indicaron los tiempos de respuesta correctos más cortos— en comparación con una sesión aparte en la que no subieron escaleras. Curiosamente, no hubo diferencias en el estado de ánimo.

    Resultados algo inesperados

    “Cuando iniciamos la investigación, habíamos previsto que observaríamos cambios en el flujo sanguíneo cerebral junto con una mejora cognitiva”, afirma Machado. Sin embargo, las influencias sobre el flujo sanguíneo cerebral parecen haberse disipado en el momento de la medición, que comenzó unos 20 minutos después de subir las escaleras.

    Lo anterior “sugiere que existen otros mecanismos que respaldan las mejoras cognitivas en curso”.

    Más allá de que falta descubrir el mecanismo específico detrás del fenómeno, Machado espera que la gente pueda beneficiarse de los hallazgos en su vida cotidiana: “Me gusta la idea de usar las escaleras, porque mucha gente tiene fácil acceso a ellas en el trabajo o en casa, lo que facilita incorporar el subirlas a las actividades diarias normales”, dice.

    “Estos hallazgos podrían motivar a los estudiantes a realizar periodos periódicos de actividad física durante las sesiones de estudio”, agrega.

    “Del mismo modo, las personas con trabajos de oficina podrían intentar intercalar periodos de subir escaleras para mejorar su función cognitiva”, recomienda.

    La investigación fue publicada en la revista Journal of Cognitive Enhancement.

  • Los beneficios cognitivos de caminar hacia atrás

    Los beneficios cognitivos de caminar hacia atrás

    Hacerlo de espaldas aumenta la actividad en la parte del cerebro responsable de la resolución de problemas y la toma de decisiones. Y ayuda a la salud cardíaca.

    Leslie Finlay, The Healthy

    Caminar hacia atrás es un movimiento al que nuestro cuerpo no está acostumbrado y se lo subestima. Es un ejercicio desafiante para casi cualquier persona, pero no solo se considera que es un excelente ejercicio para el cuerpo, sino que también es positivo para la mente.

    “Todos pueden beneficiarse, pero no todos pueden hacerlo de forma segura”, explica el Dr. Shane Davis, médico especialista en medicina deportiva y fisiatra del Tufts Medical Center, en los Estados Unidos.

    A continuación, se indican quiénes deben evitarlo y se ofrecen consejos para mantenerse a salvo de caídas.

    Alivia ciertos dolores

    También conocida como “marcha hacia atrás”, esta técnica suele formar parte de los programas de fisioterapia. “En fisioterapia, puede utilizarse específicamente con personas que sufren dolor en las extremidades inferiores, ya que caminar hacia atrás modifica los patrones de fuerza y ​​puede aliviar la presión sobre las partes del cuerpo que de otro modo serían dolorosas”, explica el Dr. Davis.

    Hoy en día, es posible que vea a más gente caminando hacia atrás en el gimnasio o en las redes sociales. Según el Dr. Davis y estudios recientes, existen muchas razones para que esta tendencia de fitness se mantenga gracias a sus beneficios para la salud. (Solo tenga cuidado con lo que vea detrás suyo… y cuando se acostumbre, pruebe a caminar cuesta arriba para un entrenamiento muscular aún más efectivo).

    1. Caminar hacia atrás fortalece los músculos poco utilizados

    “[Caminar hacia atrás] activa los músculos de forma diferente a caminar hacia adelante, lo que fortalece músculos que quizás no reciban tanta atención al caminar hacia adelante”, explica el Dr. Davis.

    En concreto, un estudio de 2024 publicado en el Journal of Clinical and Diagnostic Research destaca que caminar hacia atrás activa los cuádriceps, los isquiotibiales, los glúteos, los flexores de la cadera y los músculos de la pantorrilla. Si bien utilizamos estos músculos al caminar normalmente, caminar hacia atrás requiere que actúen de forma diferente, alargándose bajo carga. Este tipo de trabajo muscular se denomina “movimiento excéntrico” y se asocia con mayores ganancias de fuerza.

    2. Caminar hacia atrás mejora el equilibrio y la estabilidad

    “Este nuevo patrón de movimiento también conllevará mejoras en la coordinación mediante adaptaciones neuromusculares y en el equilibrio”, afirma el Dr. Davis. “[Esto se logra] a través del entrenamiento de la propiocepción, que consiste en saber dónde se encuentra el cuerpo en el espacio”.

    En esencia, al caminar hacia adelante, dependemos del sentido propioceptivo natural de nuestro cuerpo. “Nuestras articulaciones y músculos están diseñados para optimizar el movimiento hacia adelante, y nuestro sistema visual está diseñado para ver hacia adelante, no hacia atrás”, explica el Dr. Davis. Por lo tanto, cuando no podemos ver hacia dónde vamos, los músculos estabilizadores más pequeños de nuestro cuerpo —como los de los tobillos, las rodillas y las caderas— se activan para ayudarnos a mantener el equilibrio y el control.

    Además de las mejoras generales en el equilibrio y la estabilidad, el Dr. Davis afirma: “Esto puede ser importante para mejorar el rendimiento deportivo y prevenir caídas”.

    3. Caminar hacia atrás quema más calorías

    “Estamos acostumbrados a caminar hacia adelante tanto por costumbre como por razones biomecánicas”, explica el Dr. Davis. “Si bien podemos caminar o correr hacia atrás, nuestra anatomía nos dificulta mucho más el proceso”.

    Esta mayor exigencia implica un entrenamiento más intenso. El Colegio Americano de Medicina Deportiva (ACSM, por sus siglas en inglés) utiliza el término equivalente metabólico de una tarea (MET, por sus siglas en inglés) para estimar la intensidad del ejercicio y la quema de calorías. Según el ACSM, una caminata moderada equivale a 3,5 MET, y caminar hacia atrás a 6 MET. Esto sugiere que caminar hacia atrás puede quemar hasta el doble de calorías.

    4. Caminar hacia atrás mejora la salud del corazón

    El mayor esfuerzo físico que supone caminar hacia atrás también es excelente para la salud del corazón.

    Un estudio de 2023 publicado en Health Science Reports monitoreó a participantes que pasaron al menos 15 minutos caminando hacia atrás en una cinta de correr cuatro veces por semana. Después de 12 semanas, en comparación con las personas que caminaban hacia adelante, los participantes que caminaban hacia atrás experimentaron:

    • Mayores respuestas de consumo de oxígeno (VO2), una medida de aptitud cardiovascular.
    • Mejora de los niveles de presión arterial
    • Reducción de la inflamación sistémica, que está relacionada con las enfermedades cardiovasculares.

    5. Caminar hacia atrás también es un ejercicio cognitivo

    “Parte de la dificultad de caminar hacia atrás radica en que no estamos acostumbrados a hacerlo”, explica el Dr. Davis. “Al principio, requerirá tanto esfuerzo mental como físico”.

    Al igual que uno tiene que reaprender a caminar después de una lesión, el Dr. Davis afirma que caminar hacia atrás supone un reto similar. “Aprender cosas nuevas y estimular el cerebro es beneficioso para nuestra salud cognitiva, por lo que caminar hacia atrás puede aportar mejoras tanto físicas como cognitivas”.

    Si bien la investigación continúa, UCLA Health informa que varios estudios demuestran que caminar hacia atrás aumenta la actividad en la parte del cerebro responsable de la resolución de problemas y la toma de decisiones. De hecho, un estudio de 2019 publicado en Cognition descubrió que caminar hacia atrás incluso podría mejorar la memoria a corto plazo.

    6. Caminar hacia atrás favorece la salud de las articulaciones

    La investigación publicada en Health Science Reports señala otra gran ventaja de caminar hacia atrás: reduce considerablemente la presión sobre las articulaciones. La forma en que nuestros músculos se activan al mover las articulaciones en sentido inverso ayuda a absorber el impacto, a la vez que fortalece los músculos estabilizadores para una mejor salud articular a largo plazo. Caminar hacia atrás también mejora la flexibilidad articular, según un artículo del Journal of Clinical and Diagnostic Research.

    El Dr. Davis afirma que caminar hacia atrás también puede ser un ejercicio beneficioso para las personas que padecen dolor articular. “En ciertos casos, esto puede aliviar la presión sobre la articulación al modificar los patrones de fuerza y ​​mejorar la fuerza y ​​el control muscular”.

    7. Caminar hacia atrás puede aliviar el dolor lumbar

    Caminar hacia atrás también fortalece los músculos abdominales. Al desafiar nuestro equilibrio y coordinación, esta actividad obliga a activar los músculos abdominales, en particular los músculos profundos de la columna que sostienen la zona lumbar, según un estudio de 2022 publicado en el Asian Pacific Journal of Health Sciences. Esta actividad aumenta el rango de movimiento de los músculos lumbares, reduciendo significativamente el dolor de espalda baja en los participantes del estudio.

    Cómo empezar a caminar hacia atrás de forma segura

    ¿Otra razón para empezar a caminar hacia atrás? Es un ejercicio sencillo que casi cualquiera puede hacer, lo que lo convierte en una excelente manera de comenzar una nueva rutina de ejercicios. O si ya tiene un programa de ejercicios, este movimiento novedoso supondrá un reto para la mayoría de las personas, afirma el Dr. Davis, siempre y cuando puedan hacerlo de forma segura.

    Recomienda empezar en un entorno controlado, como una cinta de correr con apoyabrazos o una superficie plana con una barra de agarre cerca. También puede pedirle a un amigo que te ayude; asegúrese de usar un área abierta y plana, libre de obstáculos.

    Asegúrese de empezar despacio. Por ejemplo, no espere caminar hacia atrás tan rápido como hacia adelante. “Es importante no progresar demasiado rápido ni en un entorno peligroso, ya que caminar hacia atrás puede suponer un riesgo de caída”, explica el Dr. Davis. Esto podría significar incorporar caminar hacia atrás a su calentamiento o enfriamiento, o empezar con caminatas cortas e ir aumentando la intensidad a medida que se sienta más cómodo.

    Precauciones y quiénes deben evitarlo

    “Todos pueden beneficiarse, pero no todos pueden hacerlo de forma segura”, explica el Dr. Davis. “Si usted padece lesiones o problemas neurológicos que comprometen gravemente su equilibrio y coordinación, caminar hacia atrás puede suponer un alto riesgo de caídas”.

    Eso no significa que deba evitar caminar hacia atrás por completo. Simplemente es importante hacerlo bajo la supervisión de un profesional de la salud, como un fisioterapeuta, explica el Dr. Davis.

    En muchos casos, caminar hacia atrás es un ejercicio eficaz para personas que se recuperan de una lesión, y una investigación de 2023 publicada en Multiple Sclerosis and Related Disorders destaca su efecto positivo en el equilibrio, la marcha y la movilidad en personas con enfermedades neurológicas.

    Pero sea cual sea su situación, manténgase a salvo y aproveche al máximo los beneficios de caminar hacia atrás siguiendo estas reglas de oro:

    • Use calzado adecuado.
    • Manténgase atento al entorno.
    • Evite terrenos irregulares, espacios concurridos y áreas con posibles obstáculos.
    • Comience despacio, con pasos pequeños y controlados.
    • Mantenga una buena postura.
    • Si sufre alguna lesión, consulte primero a su médico.
  • Un sueño saludable necesita un día saludable

    Un sueño saludable necesita un día saludable

     Para dormir mejor aumente el ejercicio de moderada a vigorosa.

    Gentileza de la University of South Australia

    Sean madrugadores o noctámbulos, todo el mundo aprecia una buena noche de sueño. Pero a pesar de las mejores intenciones, un sueño de calidad puede eludirnos, a veces hasta el punto de contribuir a generar problemas de salud graves.

    Ahora, un estudio de la Universidad de Australia del Sur muestra que dormir bien por la noche está relacionado con la forma en que se estructura la actividad durante el día, y que el ejercicio es el núcleo de la calidad del sueño.

    El estudio, publicado en Sleep Health, examinó diferentes componentes del uso del tiempo y diferentes aspectos del sueño entre 1.168 niños (edad promedio 12 años) y 1.360 adultos (sus padres, edad promedio 44 años, principalmente madres). Los investigadores descubrieron que, aquellos con niveles más altos de actividad física, de moderada a vigorosa, tuvieron menos problemas para dormir, menor cansancio y mejor calidad del sueño.

    Las directrices australianas indican que la mayoría de los adultos necesitan alrededor de ocho horas de sueño por noche, mientras que los niños y adolescentes necesitan entre 8 y 11 horas.

    La investigadora de la UniSA, Dra. Lisa Matricciani, afirma que comprender los factores que afectan la calidad del sueño es vital para la buena salud y el bienestar: “A pesar de lo que sabemos sobre el sueño, muchas personas todavía luchan por lograr una buena noche de descanso”, afirma el Dr. Matricciani.

    Actividades

    “Cuando las personas piensan en la calidad del sueño, tienden a centrarse en los ajustes inmediatamente antes de acostarse (por ejemplo, evitar las pantallas, no comer demasiado y evitar el alcohol), pero nuestra investigación va más allá de esto y abarca la variedad de actividades que realizamos durante el día”.

    Lo que se encontró es que las actividades diurnas están ligadas a diferentes aspectos de nuestro sueño, desde la calidad del sueño, su eficiencia (cuánto tiempo se pasa en la cama cuando en realidad se está dormido) y la cantidad total de horas de sueño que dormimos; también a los niveles de cansancio durante el día y cuándo elegimos ir a la cama.

    “A veces, las actividades que elegimos pueden desplazar directamente el sueño (pensemos en los niños que juegan videojuegos hasta altas horas de la noche), pero otras veces, es la forma en que pasamos las horas del día.

    “En este estudio creamos diferentes simulaciones para ver cómo los aspectos de extensión y restricción del tiempo se relacionaban con diferentes aspectos del sueño.

    “Descubrimos que, si los niños y los adultos aumentaran la actividad física de moderada a vigorosa, se sentirían menos cansados, tendrían, como efecto, menos problemas para dormir y dormirían mejor”.

    “Todo el mundo quiere dormir bien por la noche”. Luego, “si se trata (para lograrlo) de, simplemente, estar más activo durante el día, entonces puede ser un objetivo relativamente alcanzable para la mayoría de nosotros”.

  • 8 maneras increíbles en que ser abuelo hace maravillas por la salud

    8 maneras increíbles en que ser abuelo hace maravillas por la salud

    Los nietos no solo nos ayudan a sonreír: son claves para mantenernos más alertas, ser más activos y vivir más tiempo.

    Kelsey Kloss, The Healthy

    Intuitivamente lo sabemos, pero ahora la ciencia lo respalda, aceptar el rol de abuelo o abuela posee numerosas ventajas. Algunas inesperadas.

    1. Nos mantienen alertas

    Pasar la cantidad justa de tiempo con los nietos podría agudizar sus habilidades cognitivas. Cuando investigadores australianos estudiaron a 120 abuelas, descubrieron que aquellas que ayudaban a cuidar a los nietos un día a la semana obtuvieron las puntuaciones más altas en memoria y otras pruebas mentales. Pero aquellas que pasaban cinco o más días a la semana cuidando a sus nietos se desempeñaron significativamente peor. “La interacción con otras personas podría causar estimulación de ciertas vías nerviosas que son beneficiosas para nuestro cerebro”, dice Sharon Brangman, miembro de la junta de Health and Aging Foundations en la American Geriatrics Society. “Pero también sabemos que el estrés puede afectar el poder cerebral y la memoria. Las personas que son abuelos demasiado intensamente pueden tener altos niveles de estrés y, por lo tanto, no obtienen ese beneficio cognitivo”. ¿La moraleja? Disfrute de ser abuelo, pero también tómese un tiempo de descanso para usted.

    2. Nos obliga a estar más activos

    Llevar a un nieto a pasear por el vecindario o correr por el jardín con niños mayores beneficia la salud del niño y la propia. En un informe de AARP de 2011, el 58 % de los abuelos dijeron que participaban en actividades físicas como practicar deportes, hacer ejercicio y trabajar en el jardín con sus nietos, y el 55 % informó ir de excursión a museos y parques de diversiones. “Los abuelos son más propensos (que los adultos mayores sin nietos) a levantarse, vestirse, caminar a algún lugar y estar físicamente activos”, dice Kristine Arthur, MD, internista en Orange Coast Memorial Medical Center en Fountain Valley, California. “Una de las cosas más importantes que les digo a los adultos mayores es que no dejen de moverse, incluso si es una actividad pequeña”.

    3. Disminuye el riesgo de depresión

    Los beneficios de ser abuelos continúan a medida que los nietos crecen. Investigadores del Boston College, en Estados Unidos, analizaron datos de un estudio a largo plazo con 376 abuelos y 340 nietos y descubrieron que una relación emocionalmente cercana entre abuelos y nietos adultos se relacionaba con menos síntomas de depresión en ambas generaciones. Cuanto más apoyo emocional recibían abuelos y nietos adultos, mejor era su salud mental.

    4. Obliga a seguir aprendiendo

    Participar en las actividades de los nietos puede ayudar al cerebro. “Una cosa que se recomienda para prevenir la pérdida de memoria en las personas mayores es jugar rompecabezas y juegos infantiles, como voltear cartas para recordar cosas”, dice el Dr. Arthur. Aprender nueva tecnología con sus nietos ofrece beneficios similares. Un estudio de la Universidad de Arizona descubrió que las personas mayores a las que se les enseñó a usar Facebook y a las que se les pidió que publicaran mensajes una vez al día obtuvieron una puntuación un 25 % más alta en pruebas cognitivas y sociales después de ocho semanas que los que llevaron un diario virtual o no hicieron nada. “Dado que el deterioro de la memoria es una de las cosas más temidas por las personas, cada vez que aprendes algo nuevo, es un gran problema”, dice el Dr. Arthur. Estas son las mejores actividades para estimular el cerebro que se puede hacer, según la ciencia.

    5. Se fortalece el sistema inmunitario

    Abrazar o tomar de la mano a los nietos puede fortalecer el sistema inmunitario y ayudar a envejecer mejor. “Cuando las personas se exponen a más contacto físico, a menudo presentan una disminución de las células inflamatorias y un aumento de los glóbulos blancos, las células combatientes”, dice el Dr. Arthur. Un estudio de la Universidad de Virginia descubrió que tomar de la mano puede reducir el dolor y bajar la presión arterial, y una investigación relacionada ha vinculado los abrazos con niveles más altos de oxitocina y una disminución de los niveles de estrés. “Un beso o tomar de la mano da una sensación de calma, paz y seguridad si está bajo estrés”, dice el Dr. Walter Nieri, geriatra del Banner Sun Health Research Institute en Sun City, Arizona. “Aliviar el estrés retrasa el acortamiento de los telómeros, [un proceso celular] asociado con el envejecimiento”.

    6. Se redescubre un sentido de propósito

    Envejecer puede significar perder el contacto con amigos o familiares que se han mudado o fallecido. Según el Pew Research Center, el 17 % de los adultos mayores de 65 años se sienten solos y alrededor del 10 % se sienten innecesarios o una carga. “Los nietos contrarrestan ese aislamiento social y la soledad”, afirma el Dr. Nieri. “Les dan a las personas mayores un sentido de pertenencia y responsabilidad. Cuidar de sus nietos es bueno para su autoestima”.

    7. Aumenta la motivación para cuidarse

    Cuando llega un nieto, puede que uno empiece a pensar en eventos futuros que quiera celebrar: desde sus primeros pasos hasta la graduación universitaria. “Lo triste de muchos adultos mayores es que no quieren preocuparse por sí mismos”, dice el Dr. Arthur. “Pero quieren estar presentes en los hitos de sus nietos. De hecho, empezarán a cuidarse comiendo mejor o tomando sus medicamentos”.

    8. Mantiene la sociabilidad

    Tener nietos cerca puede ayudar a combatir la soledad. Ayuda a llevar un estilo de vida socialmente activo, no solo interactuando con niños, sino también con personas de la misma edad ya que se puede conectar con otros abuelos.

    ¿Y si no tengo nietos?

    En tal caso, los expertos sugieren que quienes no tienen nietos ni vínculos familiares fuertes consideren hacer voluntariado con niños (estudios han demostrado que esto mantiene las habilidades cognitivas) o tener una mascota. “Se observa un beneficio increíblemente grande en quienes tienen perros”, dice el Dr. Arthur. “Las mascotas pueden mejorar la depresión, animar a la gente a caminar y están ahí para acurrucarse”.

  • ¿Salud mental? Un paso, otro paso, otro…

    ¿Salud mental? Un paso, otro paso, otro…

    El uso de las piernas resulta clave para la generación de neuronas nuevas y sanas. Y, por ende, adaptarse al estrés y flexibilizar el cerebro.

    Rodrigo Lara Serrano, Ingenio

    ¿Se ha preguntado alguna vez por qué nunca vemos (ni en la realidad, ni en las leyendas, ni en la literatura, ni en el cine, ni en las series) historias de pastores de ovejas locos?

    La Dra Raffaella Adami de la Università degli Studi di Milano, Italia, encontró una pista. Y tan grande, que podría poner, nunca mejor dicho, patas para arriba mucho de lo que se sabe de la salud cerebral. ¿Cómo? Una investigación liderada por ella reveló que el uso de las piernas, particularmente en el ejercicio de soportar peso, envía señales al cerebro que son vitales para la producción de células neuronales sanas, esenciales para el cerebro y el sistema nervioso.

    Por el contrario, reducir el ejercicio hace que sea difícil para el cuerpo producir nuevas células nerviosas, algunos de los elementos básicos que nos permiten manejar el estrés y adaptarnos a los desafíos constantes en nuestras vidas.

    Enfermos y astronautas

    Esta investigación pionera muestra que la salud neurológica depende tanto de las señales enviadas por los músculos grandes de las piernas del cuerpo al cerebro como de las directivas que van desde el cerebro hacia los músculos. Publicado en Frontiers in Neuroscience, el estudio entrega a los médicos elementos nuevos para entender por qué los pacientes con enfermedad de las neuronas motoras, esclerosis múltiple, atrofia muscular espinal y otras enfermedades neurológicas, a menudo declinan rápidamente cuando su movimiento se vuelve limitado.

    “Nuestro estudio respalda la idea de que las personas que no pueden realizar ejercicios de carga, como los que están postrados en la cama o incluso los astronautas en viajes prolongados, no solo pierden masa muscular, sino que su química corporal se ve alterada a nivel celular e incluso su sistema nervioso se ve afectado negativamente”, dice Adami.

    “No es accidental que tengamos que estar activos: caminar, correr, agacharnos para sentarnos y usar los músculos de nuestras piernas para levantar cosas”, agrega Adami. Por ende, “la salud neurológica no es una calle de sentido único con el cerebro diciéndole a los músculos ‘levantar’, ‘caminar’, y así sucesivamente”.

    Lo anterior no es una especulación. Adami y su equipo desarrollaron un experimento específico para probar esta idea.

    El estudio implicó restringir a los ratones el uso de sus patas traseras, pero no sus patas delanteras, durante un período de 28 días. En tales circunstancias, los ratones continuaron comiendo y acicalándose normalmente y no mostraron estrés. Al final de la prueba, los investigadores examinaron un área del cerebro llamada zona subventricular, que en muchos mamíferos tiene el papel de mantener la salud de las células nerviosas. También es el área donde las células madre neurales producen nuevas neuronas.

    Descubrieron que la limitación de la actividad física disminuyó el número de células madre neuronales en un 70 por ciento en comparación con un grupo control de ratones, a los que se les permitió vagar. Además, tanto las neuronas como los oligodendrocitos, células especializadas que soportan y aíslan las células nerviosas, no maduraron completamente cuando el ejercicio se redujo severamente.

    Menos ejercicio, menos células nerviosas

    La investigación establece, entonces, que el uso de las piernas, particularmente en el ejercicio de soportar peso, envía señales al cerebro que son vitales para la producción de células neuronales sanas, esenciales para el cerebro y el sistema nervioso. Reducir el ejercicio hace que sea difícil para el cuerpo producir nuevas células nerviosas, algunos de los elementos básicos que nos permiten manejar el estrés y adaptarnos al desafío en nuestras vidas.

    Los investigadores obtuvieron todavía más información al analizar células individuales. Descubrieron que restringir el ejercicio reduce la cantidad de oxígeno en el cuerpo, lo que crea un ambiente anaeróbico y altera el metabolismo. La reducción del ejercicio también parece tener un impacto en dos genes, uno de los cuales (conocido con el nombre de CDK5Rap1) es muy importante para la salud de las mitocondrias: el centro neurálgico celular que produce la energía que el cuerpo puede usar. Esto representa otro ciclo de retroalimentación.

    Tales resultados arrojan luz sobre varios problemas de salud importantes, desde preocupaciones sobre los impactos cardiovasculares como resultado de estilos de vida sedentarios hasta la comprensión de enfermedades devastadoras, como la atrofia muscular espinal (SMA), la esclerosis múltiple y la enfermedad de la neurona motora, entre otros.

    “He estado interesado en las enfermedades neurológicas desde 2004”, dice el coautor Dr. Daniele Bottai, también de la Università degli Studi di Milano. “La pregunta que me hice fue: ¿el resultado de estas enfermedades se debe exclusivamente a las lesiones que se forman en la médula espinal en el caso de lesión de la médula espinal y a la mutación genética en el caso de la esclerosis múltiple, o es la menor capacidad de movimiento la crítica factor que agrava la enfermedad?”

    Este trabajo demuestra el papel crítico del movimiento en la salud y tiene una gama amplia de posibles implicaciones. Por ejemplo, las misiones para enviar astronautas al espacio durante meses o incluso años deben tener en cuenta que la gravedad y el ejercicio de carga juegan un papel importante en el mantenimiento de la salud humana, dicen los investigadores.

    Este trabajo podría explicar, también,  por qué en Japón la salud mental de la gente mayor se sostiene mucho más a lo largo de los años: en las casa tradicionales, los muebles se encuentran a la altura del suelo prácticamente, lo que obliga a la personas a hacer decenas de flexiones, cada día, sin darse cuenta.

    “Se podría decir que nuestra salud está basada en la Tierra de maneras que recién estamos empezando a comprender”, concluye Bottai. Mientras avanzamos en tal comprensión…, ¡a subir escaleras!